Algunas personas me dijeron ayer, vía redes sociales, que soy un pesimista debido a que afirmé que es difícil que en menos de ocho años se frene el proceso que está elevando la temperatura de nuestro planeta.

La mayoría de los países siguen produciendo gases de efecto invernadero: dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), el óxido nitroso (N2O), ozono (O3) y, aunque no parezca serlo, vapor de agua (H2O).

En 2019 se emitieron 36,400 millones de toneladas de CO2. Debido a la pandemia el volumen se redujo a 31,500 millones en 2020.

En 2019, los 10 principales emisores de CO2 fueron (con sus emisiones entre paréntesis): China (10,170 millones de toneladas o el 27.9%), Estados Unidos (5,280 millones o el 14.5%), Unión Europea (2,920 millones o el 8.0%), India (2,620 millones o el 7.2%), Europa sin los 27 países de la UE (2,540 millones o el 7.0%), Rusia (1,680 millones o el 4.6%), Japón (1,110 millones o el 3.0%), Irán (780 millones o el 2.1%), Alemania (702 millones o el 1.9%) e Indonesia (618 millones o el 1.7%). Solo estos 10 países fueron responsables de emitir el 77.9% de este gas que contribuyó a calentar más nuestro planeta. Nuestro país ocupó el 15° lugar con 439 millones o el 1.2% del total.

Por otro lado, de acuerdo con el número de sus habitantes, las economías más importantes pertenecientes al G20 emitieron estas toneladas per cápita (TPC) de CO2: Arabia Saudita (17.0), Australia (16.3), Estados Unidos (16.1), Canadá (15.4), Corea del Sur (11.9), Rusia (11.5), Japón (8.7), Alemania (8.4), Sudáfrica (8.2), China (7.1), Unión Europea (6.6), Italia (5.6), Reino Unido (5.5), Francia (5.0), Turquía (4.9), Argentina (4.0), México (3.4), Indonesia (2.2), Brasil (2.2) e India (1.9).

Del 2016 al 2019 el mundo redujo en menos de 1% las emisiones de CO2, muy poco para alcanzar las metas que se fijaron en el Acuerdo de París.

Las organizaciones no gubernamentales alemanas Climate Analytics y New Climate Institute afirman que, al concluir el Siglo XXI en 2100, de mantenerse las actuales políticas energéticas, la temperatura aumentará entre 2.7° C y 3.1° C; aumentaría 2.4° C de acuerdo con los más recientes compromisos anunciados por los 195 países; y el incremento sería de 2.0° C en caso de que se alcancen los pronósticos más optimistas de reducir a cero las emisiones de CO2 en el 2050.

Para que la temperatura global no aumente más de 1.5° C sobre los niveles que se registraron a mediados del Siglo XVIII, es necesario que las emisiones de CO2 se reduzcan 50% antes del 2030 y para lograr ese objetivo sólo quedan, como ayer lo anoté en este espacio, siete años y 261 días, periodo que para la mayoría de los expertos es muy corto.

Los 58 jefes de Estado y/o de Gobierno así como los presidentes del Consejo Europeo y la Unión Europea pronunciaron discursos ante los asistentes de la COP 26. Hoy harán lo mismo otros 58.

Todos ellos insistieron e insistirán en que es urgente reducir la emisión de gases de efecto invernadero. El problema es que la mayoría de los países no tienen los recursos necesarios para lograr dicha reducción o que un buen número de gobernantes carecen de la voluntad o la fuerza política para lograrlo.

Como ayer lo anoté aquí: es muy difícil que se reduzca en 50% la emisión de CO2 antes de 2030.

Eduardo Ruiz-Healy

Periodista y productor

Columna invitada

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.

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