Así como se han dado las cosas, el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) funciona como Dios le da a entender. Es un organismo que nació prometiendo atención y medicamentos gratuitos para todos los que lo necesiten, como en los países nórdicos, pero como dice el legislador Éctor Ramírez Barba, más bien lo que está generando es sufrimiento, desabasto de medicamentos y obstáculos para que los enfermos continúen sus terapias.

El Insabi no está respondiendo como prometió. Camina por inercia y bajo las reglas del Seguro Popular (SP).

Éste último desapareció de la ley pero su estructura y andamiaje es lo que ha permitido que siga funcionando la prestación de servicios de salud para los no derechohabientes, nada menos que 69 millones de mexicanos, cifra que va en acelerado ascenso dada la severa crisis económica.

Entre los gobernadores hay gran desesperación porque al no tener idea sobre cómo funcionará el nuevo Instituto están en terreno pantanoso sin certeza para planear y garantizar la cobertura de los servicios de salud a sus gobernados. Y la angustia no es sólo de los gobernantes panistas reunidos en el llamado GOAN que desde un inicio se inconformaron y decidieron no adherirse al Insabi, sino que son los 32 estados clamando por reglas claras en salud. Hasta a los morenistas les ha costado callarse al respecto... como es el caso del poblano Miguel Barbosa.

Juan Ferrer, nombrado titular del Insabi sin un mínimo conocimiento del sector, lo más que ha hecho es enviar a los estados insumos adquiridos en el extranjero para atender la pandemia, y ha buscado controlar la contratación de personal médico, pero no ha sabido cómo hacer una planeación adecuada y hoy está evidentemente rebasado.

Conforme el plazo que dio el Legislativo, la Secretaría de Salud que lleva Jorge Alcocer y Juan Ferrer debieron haber tenido reglas de operación a más tardar el 30 de junio; ya es mediados de julio y no hay indicios de avance.

Tal cual están las cosas hay todos los elementos para que proceda la denuncia presentada ayer

por el diputado Éctor Ramírez Barba ante la Función Pública en contra del titular del Ejecutivo, del secretario Alcocer y de Ferrer, por ser omisos, incumplir la ley y retrasar la operación del Insabi.

Una gran preocupación es el destino de los 40,000 millones de pesos que el Gobierno federal tomó del Fondo de Gastos Catastróficos del SP, que era la reserva para cubrir enfermedades de alto costo como el cáncer. Es la hora que no se sabe qué se ha hecho con dichos recursos, pero tendrán que dar cuenta porque sería aberrante e imperdonable que se gastaran en forma discrecional cuando el SP ahí si fue transparente en su ejercicio a través de los hospitales e institutos de alta especialidad acreditados. La red CCINSHAE también vive con incertidumbre sobre qué tanto les llegarán recursos. No se ve cómo cumplirán aquella promesa de AMLO de que en diciembre bajarán a cero las cuotas de recuperación a pacientes.

El drama de enfermos No Covid, como mieloma múltiple

La pandemia eclipsó a todas las enfermedades no Covid pero ya es hora de que se empiece retomar la atención de miles de pacientes de muchas enfermedades graves que han quedado relegados y sin atención.

Es el caso del mieloma múltiple, un tipo de cáncer en sangre que afecta a personas en edad productiva; son un grupo que ha cumplido paso a paso ante el Consejo de Salubridad General para que sus terapias sean incluidas en el ahora Compendio de Medicamentos, y así sean cubiertos por el Insabi como enfermedad catastrófica, que lo es absolutamente dado el alto costo de las terapias que sí pueden cambiarles la vida e incluso hacen remitir la enfermedad.

Pero estos pacientes llevan esperando años sin respuesta, mientras la enfermedad avanza e incapacita a muchos padres de familias que caen en la ruina por tratar de comprar el medicamento o terminan falleciendo y dejando a su familia en el desamparo.

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Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.