Los retos que deparan al sector productivo de nuestro país durante el 2017, que derivan de un entorno complejo y volátil a nivel mundial, dejan ver impactos en algunos de los componentes más importantes del sector agroalimentario, como son los insumos energéticos, el crédito o la misma tecnología, que, combinados con la escasez de algunos recursos naturales, como es el agua, que es limitada en algunas regiones, demandan a instituciones como FIRA, entidad de la banca de desarrollo que coordina la SHCP, continuar siendo competitivos en el mercado financiero de productos y servicios en el sector

Los recursos financieros que a través de crédito obtienen las y los productores y empresas del sector han incrementado su costo dado el aumento en la tasa de referencia que determina el Banco de México, misma que actualmente se sitúa en 6.11%, en comparación con 3.5% que se cotizaba en el 2014.

La depreciación del peso frente al dólar hace que insumos tales como agroquímicos, fertilizantes, medicinas y equipos y otros productos que se cotizan en dólares y que México importa ahora tengan un mayor precio, lo cual incide directamente en los costos de producción.

Por lo anterior, puedo mencionar dos aspectos para el sector agroalimentario: por una parte, el aumento en los costos de producción que pudieran incidir en el aumento del precio de las mercancías para los consumidores, y, por otra, las oportunidades de negocio que se generan para empresas cuyas mercancías tienen como destino el mercado de exportación, entre las cuales destacan café, cerveza, aguacate, berries, ganado en pie, frutas tropicales, entre muchas más.

En ese mismo sentido, se generan oportunidades para productores y empresarios que produzcan mercancías agropecuarias que México importa, entre las cuales destacan: maíz amarillo, trigo, arroz, soya, leche en polvo, carne procesada y vísceras así como frutas de clima tropical, como manzana, pera, durazno y otras más, como el kiwi.

Se presentan de igual manera oportunidades de inversión para desarrollar energías alternativas con base en la luz solar, subproductos y desechos de la producción primaria así como fertilizantes orgánicos a través del uso de materia orgánica.

En este sentido los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), cuya función es apoyar el crecimiento y competitividad del sector agroalimentario del país mediante el otorgamiento de créditos, garantías, capacitación, asistencia técnica y transferencia de tecnología, y ante las circunstancias que enfrenta el sector, periódicamente revisan y rediseñan su modelo de negocio, el portafolio de productos y servicios financieros, de tal manera que ofrezcan opciones que contribuyan a mantener la competitividad en cuanto a la producción de alimentos.

Mañana comentaré a mayor detalle la oferta de FIRA con respecto a sus productos y servicios en tiempos de reto y de oportunidades para el sector agroalimentario.

*Raúl Torres López es Subdirector de Desarrollo de Productos y Servicios de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

rtorres@fira.gob.mx