Resulta difícil creer que sean los partidos políticos los que diseñen una figura como la iniciativa ciudadana, pero sucede. Dentro del paquete de la reforma política, la iniciativa ciudadana fue incluida con la consulta popular y la reelección sin darle el peso y relevancia que merece. Es lamentable que, hasta ahora, los ciudadanos no hayamos sido tomados en cuenta para la regulación de la iniciativa ciudadana. No estamos de acuerdo en que, una vez que se presente, se tenga que ajustar a leyes y reglamentos de las cámaras del Congreso. Es una iniciativa ciudadana y, como tal, debe tener su propia regulación.

La iniciativa ciudadana en proceso es prácticamente imposible que opere; deja al ciudadano desprotegido por las posibles arbitrariedades que pueda sufrir por parte del Congreso o del instituto electoral.

Otro defecto es que propone sólo el recurso de apelación como mecanismo de defensa, pero deja de lado otros medios, como el amparo. No contempla supuestos en caso de que el Congreso o el Instituto Electoral no se pronuncien por la admisión o no admisión de la iniciativa; es decir, ante la ignorancia o indiferencia, no hay solución para los ciudadanos.

También preocupa que no considera medios de difusión para invitar a participar en este ejercicio ciudadano. A esto hay que sumar que ignora por completo transparentar la información en las páginas web de las cámaras, en las que se debería informar paso a paso lo que va sucediendo a partir de que se presente la iniciativa. Al no ser lo suficientemente clara, esta iniciativa podría convertirse en un mecanismo de los propios partidos u otros grupos para avanzar intereses que no precisamente sean demandas puntuales de ciudadanos u organizaciones de la sociedad civil con causas transparentes.

En teoría, la iniciativa ciudadana debería abrir un camino para que los ciudadanos tengamos voz y voto, podamos proponer y ser escuchados. Preocupa que la iniciativa en proceso en realidad ponga obstáculos que, en vez de agilizar, dificultan que una propuesta realmente se considere, discuta y eventualmente apruebe.

En Un Millón de Jóvenes por México exigimos a los integrantes de la Comisión de Gobernación en el Senado que detengan temporalmente la iniciativa y abran un espacio de diálogo para escuchar a los ciudadanos.

Twitter: @armando_regil