Honorable Congreso de la Unión: “Me presento ante ustedes y frente al pueblo de México para rendir mi segundo informe de labores y el estado que guarda la Unión. Daré a conocer cuál ha sido la evolución de la economía y la decisión que he tomado para hacer que nuestro querido país sea una nación próspera y feliz.

“A pesar de lo que prometí en la campaña de que la economía iba a crecer a 4%, tengo que informarles que el Producto interno bruto (PIB) se ha contraído durante cinco trimestres consecutivos de forma tal que su valor durante el segundo trimestre de este año fue 20% inferior al del cuarto trimestre del 2018 y es similar al que se registró en el segundo trimestre del 2010. Somos ahora más pobres que al inicio de esta administración.

“He tomado decisiones equivocadas que contribuyeron a este empobrecimiento; la cancelación arbitraria del aeropuerto en Texcoco y de la planta de Constellation Brands, la errónea renegociación de los contratos de gasoductos, la destrucción de instituciones y programas y más se han traducido en una menor certeza jurídica y en la confianza de los inversionistas, nacionales y extranjeros. La inversión fija bruta ha caído de manera consecutiva y, sobre todo, acelerada a partir de noviembre del 2018, tal que el nivel actual es apenas similar al de junio de 1997, lo cual reduce nuestras posibilidades y magnitud de crecimiento futuro de la economía.

“En materia energética, las cosas tampoco han salido bien. Petróleos Mexicanos, a pesar de todos los apoyos recibidos, es un barril sin fondo aparente. La producción de petróleo cayó a niveles de 1979, las refinerías operan a 30% de su capacidad, Dos Bocas fue sólo un capricho sin sentido y durante el último año y medio se acumularon pérdidas de casi 1 billón de pesos, lo cual pone en peligro el grado de inversión que actualmente tenemos. Debo reconocer que el petróleo no es, ni será, la palanca de desarrollo económico.

“En electricidad, cambiando arbitrariamente las reglas, traté de fortalecer el monopolio de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). El castigo a los generadores privados de energía solar y eólica y la misma ineficiencia que caracteriza a la CFE han implicado un mayor costo promedio en la generación de energía eléctrica y un daño ecológico. Más aún, esto ha repercutido en una señal en contra de la inversión privada en todos los sectores, no sólo por haber minado la certeza jurídica, sino por el hecho de que sin un abastecimiento seguro y competitivo de electricidad, las empresa no tienen incentivo a invertir.

“Mención especial merece el impacto económico de la pandemia de Covid-19. Al igual que el resto del mundo, México experimentó un choque real negativo tanto de oferta como de demanda. Por el aislamiento de la población y el consecuente paro de actividades se anticipaba una significativa caída del PIB. La decisión de mi gobierno de instrumentar una política fiscal procíclica y no apoyar a las empresas, al empleo y al ingreso familiar derivó, en consecuencia, en una crisis de mayor profundidad y el PIB se contrajo el pasado segundo trimestre en 18.7%; se estima que este año la economía se contraerá en 12%, la mayor caída desde 1932. En consecuencia, 12 millones de personas perdieron su ingreso laboral y 10 millones de mexicanos adicionales caerán en una situación de pobreza alimentaria.

“Por lo anterior, ante los pésimos resultados obtenidos, he decidido dar un giro de 180º y adoptar una política económica que garantice en todo momento y circunstancia un íntegro estado de derecho que genere confianza e impulse la inversión privada y el cambio tecnológico, principales fuentes de crecimiento económico y de bienestar”.

Twitter: @econoclasta

Isaac Katz

Economista y profesor

Punto de vista

Caballero de la Orden Nacional del Mérito de la República Francesa. Medalla al Mérito Profesional, Ex-ITAM.