El más reciente reporte trimestral de América Móvil para el cierre del 2011 contiene en su información un cambio muy singular respecto del procesamiento de la información de sus líneas. Según se explica, en octubre adoptaron un cambio en su análisis que refieren como una metodología más conservadora para reportar los suscriptores móviles en México ( América Móvil, SAB de CV reporte financiero y operativo del cuarto trimestre del 2011 ). Ahí se indica que eliminaron de las estadísticas todas las líneas móviles que no hubieran realizado alguna recarga en cierto periodo (no especificado), para reflejar únicamente los que consideran como usuarios activos .

Aritmética nebulosa de líneas

El resultado de este cambio en la metodología implica una diferencia considerable (más de 4 millones es mucho para pasar desapercibido, ¿no crees?) en el número de líneas, situación que afecta directamente al mercado desde dos puntos de vista. Reconstruyamos esta deliberación aritmética para entender la novedad metodológica. En primer lugar, el operador reporta haber terminado el año con 65.7 millones de líneas, 2.3 millones menos que el periodo inmediato anterior, cuando reportó un total de 68 millones de líneas; ello, aun sin considerar el crecimiento que hubieran tenido durante el cuarto trimestre del año, hecho que nos lleva al segundo punto de vista.

Al proyectar el crecimiento potencial de líneas del operador durante el cuarto trimestre con base en el crecimiento anual promedio de 9% observado durante los primeros nueve meses del año y ajustado por estacionalidad, la desaparición total de líneas debido a este cambio de metodología es de 4.2 millones. Esta cifra es similar al número total de abonados con que cuenta cada uno del tercero y cuarto operadores en este competido mercado. Y todo, como si hubiera sido con la simple presión de la tecla delete.

Sin aplicar este ajuste cosmético numérico del operador dominante, al cierre del 2011 el mercado contó con 100.5 millones de líneas; sin embargo, con esas cuentas novedosas, el total apenas alcanzará 96, lo que con su peso en el mercado reduce el crecimiento total anual del sector prácticamente a la mitad.

¿Y todo para qué?

¿Posibles explicaciones para esa quita de líneas? Es razonable pensar que podría ser para compensar la caída en el consumo promedio de sus usuarios, que antes de dicha resta cayó 11% de manera anualizada, a un nivel de 146 pesos al mes; mientras que con esa substracción de líneas, el ARPU parece estar en 154 pesos.

Si bien es visto ocasionalmente que las empresas ajustan sus líneas a la baja, lo hacen cuando reconocen que se habían desconectado y no habían sido descontadas de sus sistemas, pero no cuando no han tenido alguna recarga en cierto periodo de tiempo, sin darlas de baja de sus sistemas de cobro, sino sólo en su reporte al mercado.

Surge entonces la pregunta, ¿por qué un operador quisiera hacer este tipo de manejo de sus cifras? Esperemos que más adelante puedan ofrecer información más detallada que permita hacer un análisis realista sobre el segmento móvil de las telecomunicaciones mexicanas, ya que con esta caída en las líneas no cabe duda de que habrá que hacer nuevos ajustes. Y dado que el operador ostenta 70% de las líneas móviles, esta información impacta significativamente sobre el mercado mexicano en todos sentidos, pero especialmente sobre la penetración real de los servicios móviles resultado de este ajuste.

Si consideramos que la diferencia es equivalente a la desaparición del cuarto operador más grande del país, por decir lo menos, la situación disminuye considerablemente el acceso que creíamos que tenía la población mexicana a estos servicios, dando un paso hacia atrás en la tan anhelada cobertura universal.

Acerca del gobierno y las telecomunicaciones

Vaya escenificación la de la Secretaría de Gobernación al tratar de impedir que fuera a comparecer al Congreso el Presidente Comisionado y los otros cuatro comisionados de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (a quienes, de último momento, les fue dicho que siempre sí fueran a comparecer ). Ello sólo resultó en que dicha comparecencia se postergara por dos semanas, pero ahora haciendo que se sume a la próxima el Secretario de Comunicaciones y Transportes, en un tema que parece no tocarle explicar personalmente.