Tras un año de limpiar la casa, el director general del Infonavit, Carlos Martínez Velázquez, pudo presentar su plan quinquenal ante el Consejo de Administración. En el corto plazo, las metas son ambiciosas: colocar 184,000 créditos para vivienda nueva y 178,000 créditos para vivienda existente en el 2020, que sumados a 166,000 créditos vía Mejoravit y los que se originen por el programa de producción social de vivienda darían medio millón de créditos para el 2020.

Entre el 2019 y el 2024, estimó, se registrará una tasa de crecimiento de 4%, en promedio anual. A pesar de los factores exógenos, particularmente la volatilidad en el mercado de valores, la solvencia del instituto permite establecer escenarios favorables: en el 2019 se registraron ingresos por 196,152 millones de pesos y egresos por 93,146, lo que dejó un remanente de operación de 103,000 millones.

El Instituto inició el 2019 con una disponibilidad de recursos —bancos más inversiones en valores— por 169,700 millones de pesos. De acuerdo con los estados financieros, en el periodo enero-septiembre los ingresos totales, incluidas las partidas en tránsito, ascendieron a 218,900 millones, 14.1% más que en el mismo periodo del año anterior, mientras que los egresos totales acumularon 139,300 millones, 6.6% menos que los registrados durante el mismo periodo del 2018. La diferencia del periodo —de 79,600 millones de pesos— , sumada a las disponibilidades iniciales, solidificaba los escenarios optimistas que alimentaron la elaboración del plan estratégico.

Durante los primeros nueve meses de este año, los ingresos del instituto ascendieron a 207,000 millones, 8.8% más que los registrados durante el mismo periodo del 2018. Las aportaciones aumentaron 10.5%; las recuperaciones de cartera, 6.6%, y los productos financieros, 45.3%, mientras que los egresos totales ascendieron a 139,300 millones, de los cuales 105,500 millones correspondieron al programa de financiamiento, 18,500 a la entrega de depósitos y el resto a gastos generales y otras salidas. En el mismo sentido, el aumento en las disponibilidades del instituto a septiembre supera al total de las aportaciones recibidas.

No obstante el aumento de los ingresos del instituto, su programa de financiamiento (por 105,500 millones) fue inferior al del mismo periodo del 2018, que ascendió a 108,300 millones. Incluso el monto del programa de financiamiento resultó inferior a la recuperación de cartera.

En los primeros tres trimestres del 2019, el Infonavit destinó 48.2 % de sus ingresos a otorgar créditos, 15.4% a la devolución de depósitos, a gastos generales, otras salidas, y 36.4% a incrementar las disponibilidades.

En ciernes, un cambio en el paradigma, la implantación de nuevos pilares de la gestión de la cartera, y un enfoque de servicio al derechohabiente y al acreditado, basado en mejores prácticas internacionales y en criterios de integridad. Ahora, los objetivos están centrados en priorizar la contención y la retención del acreditado, mediante soluciones vía cobranza administrativa y la medicación.

Este nuevo paradigma ha generado diversas reacciones, no todas favorables. Hay quienes ven que una obsesión de la actual directiva por aumentar las disponibilidades en esas magnitudes implica que el instituto se desvía del objetivo para el que se creó de contribuir al derecho constitucional de los mexicanos a una vivienda digna. Y además contribuye a frenar la economía porque no regresa los recursos al circuito económico, particularmente frena a la industria de la construcción, que al tercer trimestre registro una caída de 4.7% respecto a igual periodo del año anterior.

Paradojas de la transformación institucional: el incremento de los ingresos no se vio reflejado en más créditos para vivienda. De hecho, el Infonavit dejó de otorgar más de 100,000 créditos, lo que para algunos se ha traducido en un efecto depresivo que afecta a la industria de la construcción y tiene efectos multiplicadores negativos hacia otras industrias.

La reducción de algunos gastos administrativos y el aumento de las utilidades en 4,400 millones de pesos registrado por el instituto resulta para muchos irrelevante. Pero la solidez financiera del Infonavit es un baluarte para las finanzas públicas.

Efectos secundarios

DENUNCIADOS. Mario Escobedo Carignan, secretario de Economía Sustentable y Turismo, Cynthia G­issel García, secretaria del Bienestar, Jesús Damián Núñez, oficial mayor, y Amador Rodríguez Lozano, secretario del gobierno de Baja California, podrían ser separados de sus cargos por el gobernador Jaime Bonilla, por presuntos actos de corrupción y sobornos en favor de la empresa gasera Blue Propane. El pasado 13 de diciembre la Secretaría de Honestidad y Función Pública recibió una denuncia anónima, cuyo folio es 2019121, en la que se acusa directamente a estos funcionarios de cometer diversas arbitrariedades y violación a la ley, para beneficiar a dicha empresa con permisos de construcción.

Alberto Aguirre

Periodista

Signos vitales

Periodista y columnista de El Economista, autor de Doña Perpetua: el poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo. Elba Esther Gordillo contra la SEP.