En pocas ocasiones vemos en México contribuciones académicas serias y robustas al campo de las telecomunicaciones. Sin embargo, una tesis de licenciatura que se ha presentado en estos días en el ITAM deja muchas lecciones de análisis y recomendaciones regulatorias, sumamente necesarias y oportunas, por cierto.

La evaluación recae en materia del diseño institucional para el sector de las telecomunicaciones: la importancia de la independencia del organismo regulador de la industria de las telecomunicaciones.

Este tema ha cobrado importancia recientemente en nuestro país debido a las propuestas legislativas de reforma o incluso de sustitución de la Cofetel.

En la referida tesis, plantean tres hipótesis complementarias para medir la independencia o autonomía de un regulador. En primer lugar, se expone la idea de que debe existir una provisión en la legislación relevante que establezca la independencia del regulador del Poder Ejecutivo.

En segundo lugar, el financiamiento debe provenir de diversas fuentes. Por último, el órgano de decisión del regulador debe estar conformado por dos o más personas. De cumplirse éstos tres supuestos, es factible esperar que el valor del mercado de las telecomunicaciones de un país sea mayor.

La tesis, titulada Determinantes Regulatorios del Desempeño del Sector de las Telecomunicaciones: Una Evaluación de la Independencia del Órgano Regulador En Perspectiva Internacional (Diego Gamboa, licenciatura en Economía, ITAM) demuestra con base en métodos econométricos, que si dos de los tres supuestos se cumplen, la industria de las telecomunicaciones tendrá un mayor tamaño, mientras que uno de los supuestos no afecta el desempeño.

Contrario a lo que pueda esperarse, la independencia plasmada en la ley no es un factor determinante para el crecimiento del sector de las telecomunicaciones. Sin embargo, la diversidad en fuentes de financiamiento y la composición colegiada del organismo regulador sí tienen efectos positivos en el crecimiento del sector , concluye el trabajo.

Este trabajo es evidencia de que hace falta mayor investigación académica en nuestro país sobre un sector tan particular como el de las telecomunicaciones, que opera con fuertes economías de escala y de red necesitando de inversiones continuas y de lenta maduración.

Es necesario que la academia se enfoque más en estos temas con el fin de generar conocimiento que puede ser útil para la industria, los analistas y el gobierno. Esperemos que los legisladores tomen en cuenta estos y otros hallazgos académicos al momento de discutir las propuestas acerca del regulador de telecomunicaciones mexicano en la próxima Legislatura.

[email protected]