Escribe Luz María Silva: Todo lo que nos rodea parece llevarnos al callejón del estallido social .

Ayotzinapa en el candelero a golpe de violencia de los marxistas-leninistas. Larga lucha contra el sistema con egresados como Cabañas y Vázquez Rojas. En el río de las calabacitas , según don Cecilio Robelo en su Diccionario. Lleva el nombre de Raúl Isidro Burgos, deberían cambiarlo pues a Don Raúl, nacido en pleno Porfiriato, la Revolución le pasó de noche, generoso promotor de la educación y eterno empleado de la SEP, de la cual fue oficial mayor; 7,000 alumnos en las normales rurales, 800 docentes, más las ONG, más el SME, más la CETEG, más la CNTE, más un sinnúmero de membretes integrados por radicales de izquierda, misma gata nomás que revolcada, hacen un buen contingente de individuos prestos a las campanadas de la Revolución proletaria que empiecen a redoblar para el 2015; teñir de rojo las calles y plazas del país; hacer temblar el cielo burgués que cada vez se desmorona ante la pisada fuerte de la ira del pueblo . Consúltese la interminable página oficial del Frente Popular Revolucionario. Mírese el detalle de las acciones realizadas, por fechas y lugares, en el país y en el extranjero. Y entérese de la voluntad firmísima de las que han de ejecutarse, aquellas que tengan mayor impacto, que son las mismas que sufren los ciudadanos que no tienen vela en el entierro: marchas, bloqueos, ídem a transnacionales, quema de palacios, paro de actividades, tomas de casetas, de centros comerciales y de tiendas departamentales, etcétera. Todo apunta hacia la huelga general por la caída de Peña Nieto .

Alrededor de la certidumbre, hago la siguiente clasificación de la población mexicana. 1) Los aludidos violentos y transgresores de la ley, único sector que está cierto de su situación y objetivos. 2) Los mercados, compuestos por la elite dueña del dinero y temerosa de perderlo, absoluta falta de certeza. 3)La enorme mayoría, que sufre las consecuencias de la violencia y de la indefinición del gobierno. Aquí la certeza debe ser producto de un esfuerzo por ser libre de la influencia de los medios y dedicarse a chambear. 4) El gobierno, indeciso, que no se atreve a hacer cumplir la ley (la Constitución) ni se decide a definir una política económica congruente a mediano plazo.

Así que no nos queda más que recordar la letra de Gonzalo Curiel: !Ay... cómo es cruel la incertidumbre! .

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