En la primera parte expuse la importancia que tiene el uso eficiente de los recursos naturales en la agricultura del trigo, precisamente a través de la implementación de la agricultura sostenible, y de igual manera señalé la importancia de esta buena práctica agrícola para enfrentar y resolver las problemáticas que presentan las y los productores del sector agrícola en cuanto a los bajos niveles de productividad y rentabilidad de sus procesos productivos

En esta segunda entrega, abundaré sobre los beneficios que se pueden obtener a través de la implementación de la agricultura sostenible y algunas metodologías utilizadas para tal fin.

Empezaré por mencionar que la estrategia para la implementación de un modelo de agricultura sostenible es dinámica, pero centrada en su estructura para su implementación inicia mediante la realización de diversos talleres para sensibilizar sobre su importancia.

Además, identifica los problemas que acarrean las prácticas tradicionales, e igualmente con la participación de los productores, industrializadores, comercializadores y actores relacionados, en coordinación con instituciones del sector se analiza la problemática que ha impedido la implementación de la agricultura sostenible; además de identificar las alternativas y la mejor solución a dicha problemática.

Como resultado de llevar a cabo este tipo de análisis, se identifica generalmente que el modelo de trabajo tradicional no da cabida a implementar una agricultura sostenible. Al mismo tiempo, se plantea un modelo moderno que se caracteriza por la aplicación de estrategias enfocadas en cuatro líneas de trabajo: agricultura de conservación, uso eficiente de agua, nutrición balanceada y manejo integrado de plagas.

Con ello se busca mejorar la rentabilidad de producir trigo mediante el uso sustentable de los recursos, en una relación de largo plazo y con la certeza de obtener una utilidad sostenible acorde a las circunstancias actuales.

Para la implementación del proyecto, en algunas zonas productoras de trigo se han desarrollado diversas acciones como la puesta en práctica de: mínima labranza, sembradoras de precisión, fertilización natural a través de lombricarios, trazos de riego y nivelación de tierras, tecnificación de riego, análisis de suelos y planta, entre otros.

Dentro de los principales beneficios que se pueden atender con la estructuración de un modelo de agricultura sostenible en trigo se encuentran los siguientes: ahorros de la cantidad de agua hasta de 20% por hectárea, reducción hasta de 43% de los costos de preparación del terreno, reducción en el costos de fertilización de 23% y reducción en los costos de producción por hectárea de 13 por ciento.

Los beneficios mencionados se pueden obtener a nivel nacional para la producción sostenible de trigo, pues existen programas de trabajo que han logrado fomentar la conservación de los recursos naturales, reducir el deterioro de la calidad de los suelos por el uso intensivo de fertilizantes químicos y uso de plaguicidas, excesivos pasos de maquinaria, deficiencias en la aplicación de riegos.

Para conocer más de los beneficios de la agricultura sostenible las y los productores del país pueden acudir a FIRA, integrante de la banca de desarrollo que coordina la SHCP, a sus más de 100 oficinas de representación, cuyos domicilios están disponibles en el portal www.fira.gob.mx.

*Felipe Pacheco Facio es Especialista de la Residencia Estatal de FIRA en Sonora. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

fjpacheco@fira.gob.mx