En la primera parte de esta colaboración comenté cómo es que FIRA, integrante de la banca de desarrollo que coordina la SHCP, promueve el uso de instrumentos para la administración de riesgos inherentes al financiamiento de la actividad primaria...

En la primera parte de esta colaboración comenté cómo es que FIRA, integrante de la banca de desarrollo que coordina la SHCP, promueve el uso de instrumentos para la administración de riesgos inherentes al financiamiento de la actividad primaria y su comercialización mediante la firma del convenio de colaboración con Aserca para participar como instancia ejecutora del componente de incentivos a la comercialización. Ahora, continuaré con el mecanismo en que se promueve y opera este componente en el agro sinaloense

La recepción de solicitudes de las empresas participantes está alineada al proceso de crédito de FIRA-Banca, es decir, los productores que tramiten apoyos del componente Incentivos a la Comercialización a través de FIRA deben contar con financiamiento relacionado con el volumen cubierto (fondeo o garantía de FIRA) para la etapa de habilitación de cultivos o comercialización de las cosechas.

En el segundo año como ventanilla de Aserca, en donde se atendieron cultivos de los ciclos agrícolas otoño-invierno 2015/2016 y primavera-verano 2016, FIRA participó en la contratación de coberturas de precio para 624,869 toneladas de granos.

Ocho empresas acopiadoras de grano actuaron como vendedoras en representación de 2,954 productores, quienes firmaron Agricultura por Contrato (AxC) con cinco empresas compradoras para comercializar los volúmenes de grano de cada cultivo protegido. El volumen apoyado por FIRA representó cerca de 10% de las 6.3 millones de toneladas protegidas con recursos de Aserca en Sinaloa, de ellas, 5.4 millones de toneladas correspondieron con maíz blanco.

De acuerdo con las condiciones del mercado en cuanto al precio de los granos al momento de tomar posiciones, con la asesoría de sus corredurías, de las ocho empresas que participaron con FIRA, seis optaron por comprar opciones tipo CALL para sus productores por considerar que, de acuerdo con los escenarios esperados, era más probable que el precio tuviera un comportamiento alcista. Las otras dos empresas se cubrieron con opciones PUT, cediendo los beneficios de su cobertura a la empresa compradora, quien asumió el compromiso de pagar el precio contratado o, en caso de incremento del precio internacional, liquidar a los productores con el precio que resulte mayor y al tipo de cambio que aplique en la fecha de facturación del grano.

Los resultados obtenidos al proteger la cosecha de maíz 2016 permitieron minimizar los problemas de comercialización al lograr colocar una cosecha récord ampliando las alternativas de venta con la apertura de nuevos mercados, como el de la exportación, para evitar saturar el mercado nacional en los meses de verano.

El otorgamiento de créditos para la pignoración a las comercializadoras permitió que los productores de maíz cumplieran en tiempo y forma con el pago de sus créditos de avío.

En el presente ciclo agrícola otoño-invierno 2016/2017, se sembraron 540,000 hectáreas de maíz en Sinaloa, por lo que la producción esperada podría ubicarse entre 5.6 a 5.8 millones de toneladas, ligeramente menor que la cosecha 2016.

En otra oportunidad comentaré sobre las expectativas de siembra y desplazamiento de la cosecha de maíz 2017 así como de la participación de FIRA en la colocación de financiamiento y en la administración de riesgos de mercado del principal cultivo en el estado de Sinaloa, para seguir dando certidumbre a los productores, empresas e intermediarios financieros.

*Carlos Alonso Gómez Solano es el Residente Estatal de FIRA en Sinaloa. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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