De acuerdo con el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, uno de los principales temas en el análisis económico es la distribución del ingreso, dado que es un indicador del dinamismo y de la eficiencia de un sistema económico para asignar la producción entre los individuos.

Ya que la desigualdad en la distribución del ingreso es uno de los factores que más limitan el desarrollo social y económico, el principio básico es que una sociedad menos igualitaria limita las posibilidades de los individuos para desarrollarse y generar valor.

En el agregado, cuando unos pocos concentran una gran proporción del ingreso, el consumo de la mayoría es escaso y, por ello, la demanda de bienes de mayor valor agregado por parte del grueso de la población es limitada, ya que la mayor proporción del ingreso disponible se destina al consumo corriente o de subsistencia.

En consecuencia, el ahorro, la inversión y la producción de bienes duraderos son mínimos a partir de lo cual se restringe la capacidad de desarrollo económico nacional.

Para medir la desigualdad que existe en el país, diferenciando la población por sector: rural (localidades con menos de 2,500 habitantes) y urbano (localidades con más de 2,500 habitantes), se realizó un ejercicio estadístico en el cual se usan los datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2010 que es reportada de manera bienal por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía. El estadístico que se estima para medir la desigualdad es el Coeficiente de Gini (CG), siendo una población más igualitaria cuando el valor del CG tienda a cero y menos igualitaria cuando éste se aproxime a uno.

El insumo principal para el cálculo de estadístico CG es el ingreso de los integrantes de la población en estudio, para este caso en particular se usa el ingreso corriente por hogar reportado por la ENIGH 2010, este ingreso es la suma de los ingresos monetarios y no monetarios.

Los resultados obtenidos son los siguientes: el valor estimado del CG para todos los hogares en su conjunto es de 0.457, para el caso de hogares ubicados en localidades rurales el valor estimado del CG es de 0.458 y por último este CG reporta un valor de 0.437 en los hogares localizados en zonas urbanas.

La primera conclusión que se podría inferir de estos resultados es que las personas que viven en localidades urbanas tienen un ingreso (monetario y no monetario) más homogéneo entre sí, comparadas con personas que viven en zonas rurales, es decir, ¿qué, la distribución de la riqueza se da de manera más eficiente en zonas urbanas que rurales?

Para contestar esta pregunta, se calculó un intervalo de confianza a 95% usando el método de remuestreo bootstrap, toda vez que el CG es sólo un estimador puntual que limita contestar la pregunta anterior.

Así, con base en los resultados obtenidos es posible concluir que estadísticamente la distribución de ingresos para zonas rurales y urbanas es la misma, ya que los intervalos a 95% del CG para hogares ubicados en localidades rurales y urbanas tienen una parte común de su soporte.

Asimismo, la información más reciente de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe para el 2010 muestra que la concentración del ingreso en México (CG=0.457) es menor que el promedio de América Latina (CG=0.53), de esta manera es posible afirmar que hay avances en materia de distribución en el ingreso.?

*Fredy Yair Montes Rivera es especialista de la Subdirección de Evaluación de Programas de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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