Ayer, el Instituto Federal Electoral (IFE) celebró sesión de Consejo General para discutir, entre otros temas, el proyecto reglamento de acceso a radio y televisión en materia electoral. Éste ha sido, sin lugar a dudas, un tema no exento de opiniones diversas y encontradas en la mayoría de los casos. Por ende, se trata de un tema cuya discusión no es simple o sencilla.

La discusión del proyecto de reglamento ha despertado varias reacciones en distintos ámbitos de opinión. Ahora, estas reacciones podemos organizarlas en dos tipos o categorías: a) las relacionadas con el proceso de discusión en sí mismo y b) las relacionadas con el contenido del proyecto.

Me gustaría enfocarme al tema del proceso de discusión en sí mismo. Lo hago, porque los cambios que algunos consejeros del IFE han pretendido introducir, para empezar, no fueron socializados con la oportunidad suficiente. Ello queda de manifiesto por las distintas propuestas que a lo largo de la sesión de ayer se escucharon en boca de los propios consejeros para un mismo artículo.

El asunto no es menor, sobre todo porque la redacción de algunos artículos del citado reglamento modifican de manera importante la forma en la que el IFE ha venido operando la administración de los tiempos oficiales y el acceso de los partidos políticos a la radio y la televisión.

Preocupa que durante la breve discusión en los últimos días, algunos de los consejeros y algunos de los representantes de los partidos se empeñaron en minimizar o subestimar diversas observaciones realizadas al proyecto de reglamento, basados únicamente en la creencia de que algunos escenarios que tanto el PRI como el PVEM describieron como de posible ocurrencia, no se presentarán.

Con todo respeto para esos consejeros y para los representantes partidistas que subestiman esos escenarios contingentes, el país no está para poner a prueba en pleno proceso electoral federal un modelo que no ha sido sometido a pruebas de estrés.

De cara al proceso electoral federal del 2012, el IFE no puede exponer aún más su solidez institucional, debe prepararse para los escenarios extremos, como aquel que se vivió durante y después del proceso electoral del 2006. Para ello, sería recomendable que el IFE aprenda de los criterios que utilizan los operadores de telecomunicaciones para diseñar sus redes, tarea para la cual se privilegia lo que se conoce como demanda pico. Es decir, con el propósito de que las redes no fallen ni siquiera en los momentos de mayor demanda, las redes de telecomunicaciones se sobredimensionan, de manera tal que se evitan los riesgos que representan las demandas pico. De cara al proceso electoral del 2012, se aprecia que el IFE no está en esa tesitura.

Para nadie debe ser un secreto que en caso de que la operación de las campañas de los partidos políticos en los medios de comunicación se llegue a complicar -tal como ya le ocurrió al IFE en el caso de miles spots del PRI en Sonora en el 2009- la consecuencia más probable será que se elimine la importante ventaja del PRI-PVEM en el número de spots frente al PAN y PRD para el 2012. Por ello, resulta sospechoso el empeño puesto en modificar el reglamento de acceso a radio y televisión en materia electoral, sin mayor preámbulo o con pocos espacios de discusión.

Ello debería preocuparnos de sobremanera porque al no estar preparado el IFE para escenarios de baja probabilidad , el Paseo de la Reforma resultará insuficiente para el plantón que les venga a la mente.

Con lo anterior, lo que me interesa transmitir es que los consejeros del IFE deben esforzarse en asumir con mayor responsabilidad el mandato que tienen de acuerdo con la Constitución y el marco legal, y que todos los cambios que pretendan introducir al entramado reglamentario se efectúen con la debida seriedad y responsabilidad, sin subestimar o menospreciar escenario alguno.

Tweets al aire. 1) Preocupa que en la Cofetel algunos proyectos de resolución en materia de interconexión se encuentren parados. 2) Ha trascendido que ello obedezca a que el nuevo Comisionado, experto en Economía, haya pedido tiempo para entender el modelo de costos. 3) El sector telecomunicaciones en México no está para esperar a que el comisionado Milo se capacite.

* El autor es Diputado Federal. Presidente de la Comisión de RTC y Secretario de la Comisión de Comunicaciones.