El tan bajo desempeño de los siete hospitales construidos y ya en funcionamiento bajo Asociación Público Privada (APP) debe prender fuertes alarmas sobre todo para evitar que las autoridades salientes sigan firmando nuevos contratos de proyectos hacia futuro. Por lo menos, no antes de agarrar bien las riendas y asegurar una óptima gestión de los APP existentes. Sencillamente, garantizar que sí rindan conforme lo previsto y den resultados a favor del paciente.

El equipo del gobierno entrante tendría que indagar muy bien cómo están los últimos cuatro contratos firmados, aún no empezados, y pedir que se detengan otros cuatro nuevos previstos por firmar, porque dejan amarrado al erario con compromisos de desembolsos a plazos no menores de 25 años.

No habría problema si los hospitales concretados y ya operando bajo dicho esquema de financiamiento mixto estuvieran dando resultados eficientes y demostraran ser una herramienta, como sí sucede en otros países, para ofrecer mejores servicios médicos a menor costo en donde se han construido: Estado de México, Tamaulipas, Guanajuato, Ciudad de México, Sinaloa, Yucatán, Nayarit, Chiapas, Tabasco y Nuevo León. Pero la realidad es que dichos APP están dejando qué desear.

Esto es muy delicado máxime que, como reporta el informe de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) que hoy El Economista publica por adelantado, no están siendo gestionados en forma adecuada de parte del Estado, y ello conlleva que como país estemos gastando cientos de millones de pesos en servicios de salud que simplemente los pacientes no están recibiendo. Lo más trágico es que va en contra de la población de enfermos de los segmentos más necesitados.

De por sí la inversión pública en salud es insuficiente —de las más bajas de la OCDE—, y ahora resulta que nos damos el lujo de pagar por servicios hospitalarios no recibidos. Sólo están en el papel, convenidos en contratos firmados hace años, pero que no se concretan por una mala gestión y una inexistente planeación estratégica.

Lo que está sucediendo, conforme explica el reporte de MCCI, es que los servicios médicos que los nuevos hospitales APP —en particular seis que ya están en operación— deberían dar en un año están tardando en darlos en cuatro o hasta seis años. Pero los pagos que reciben las empresas sí están al día, eso si está bien amarrado en los contratos.

Las empresas beneficiadas, conforme el reporte MCCI son: Acciona, Marhnos IGSA Consorcio y Marhnos Ingeniería & Construcción (de los hermanos Mariscal Servitje), Consorcio Teya-IGSA (del empresario Juan Armando Hinojosa Cantú, mismo dueño del Grupo Higa señalado en el caso Casa Blanca), el grupo GIA+A-Assignia-Eductrade, Constructora y Edificadora GIA+A y Prodemex Consorcio, este último el brazo constructor de Grupo Ángeles, de la familia Vázquez Raña propietarios de la más grande cadena de hospitales privados en México.

Aparte hay otros cuatro hospitales que no han podido siquiera ser inaugurados por múltiples problemas en los procesos administrativos y ahí se acumulan más pérdidas.

Pero lo más inconcebible es que a pesar de que en la operación está habiendo un claro perjuicio contra el erario, nuestras autoridades estén engolosinadas y sigan proyectando más firmas de nuevos contratos de APP hospitalarios.

El IMSS e ISSSTE firmaron hace poco siete nuevos de estos contratos y ahora con mayor alcance y mayor costo que, conforme ya se vio, realmente benefician más a las empresas privadas que a los pacientes.

Es obligado de leer el reporte “La Deficiente Gestión de Riesgos en los Hospitales APP” del equipo de profesionales de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad. Primera vez que se hace una investigación con tal detalle y profundidad sobre la operación de un sector tan vital como el hospitalario, segmento complejo y poco entendido, pero en parte por ser cero transparente.

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.