Hay sólo unos cuantos días para que diputados ?y senadores analicen la Ley de Ingresos y menos ?días aún para que los diputados aprueben el ?Presupuesto de Egresos.

En el juego de beisbol entre políticos del fin de semana estuvieron quizá no los mejores -porque hay por ahí un tabasqueño que presume que batea 300-, pero estuvieron los que pueden jugar juntos, ser competitivos, divertirse y llegar a completar las nueve entradas que dura un juego.

El mejor ejemplo de lo que vimos en el diamante fue que legisladores y funcionarios públicos, muchos de los que se van y muchos de los que se quedan a partir del primero de diciembre pueden reír, jugar, retarse. Siempre, en equipo.

Ganó el equipo de los legisladores, como pudo haber ganado el equipo de los hacendarios. El resultado es lo de menos, la ventaja es que, después de departir en el campo de juego nueve entradas, pueden ahora seguir trabajando en el Congreso y en Hacienda los temas importantes del país.

Los que ahí estuvieron no son, por ahora, responsables de la reforma hacendaria que se tiene que meter en las entrañas de modificar desde la raíz los principales impuestos de este país y reasignar los modelos de gasto.

Los que ganaron y los que perdieron en el juego de beisbol siguen, desde esta mañana, diseñando el presupuesto para el próximo año.

A diferencia de lo que ocurre en cualquier otro periodo, cuando hay cambio de gobierno, los tiempos se acortan significativamente para la discusión presupuestal.

Hay sólo unos cuantos días para que diputados y senadores analicen la Ley de Ingresos y menos días aún para que los diputados aprueben el Presupuesto de Egresos.

Un gobierno nuevo siempre trata de imponer su estilo desde el primer momento para hacer notar una diferencia. A no ser, claro, que -como es el caso- el gobierno entrante parezca entender que vale más la pena cambiar los cimientos para que su estilo se note en una construcción sólida a futuro.

La buena relación que hay entre el gobierno entrante y saliente, la demostración de que las leyes en el Congreso se consiguen negociando y que llegar a acuerdos no implica ninguna vergüenza son un punto positivo para que se logre el presupuesto en tiempo y forma.

Nueve entradas de un juego amateur no garantizan nada en las discusiones legislativas. Por ejemplo, en el campo de beisbol del club deportivo del sindicato de la Secretaría de Salud, nadie tomó la primera base con pancartas y consignas. Pero, en San Lázaro, la amenaza está latente.

En lo que resta del periodo ordinario, a los legisladores les quedan algunos temas muy importantes pendientes, como la designación por parte del Senado de los relevos en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Pero los cambios estructurales más importantes están ahí prometidos para el próximo año. Así que el presupuesto para el 2013 tiene el carril libre para ser discutido con la premura que los tiempos le obligan.

Como hoy no sabemos bien a bien quiénes del equipo de Hacienda se van o se quedan, a todos se les ve calentando en el bullpen. El cuarto bate del equipo es el Gobernador del banco central que, a la defensiva juega, como catcher de las bolas rápidas que se lanzan en las finanzas.

Da gusto ver que estamos en un punto de normalidad democrática, en donde los poderes y los políticos de diferentes partidos se pueden echar su cascarita y mostrar que ese poder de organización se debe repetir en la negociación presupuestal por ahora.

Ya veremos en las grandes ligas de los cambios estructurales... A ver si no se lanzan bolas ensalivadas.

La primera piedra

La mala noticia para los que gozan de hacer escándalo de una política necesaria -como la corrección de los enormes subsidios a las gasolinas- es que, como muchos publicaron entre ayer y hoy, ya se dio el último gasolinazo de Calderón.

La buena noticia para los que adoran vender malas noticias es que el segundo sábado de diciembre tendría que llegar el primer gasolinazo de Peña.

Si los que publican esas notas no tuvieran coche y fueran beneficiarios de algún programa social indispensable para su subsistencia, seguro cabecearían así: El sábado pasado, se dio el último rescate mensual de este sexenio del gasto público desperdiciado en gasolinas .

[email protected]