La Cofece emitió en agosto varias recomendaciones para transitar de un mercado monopólico a uno de carácter competido en gasolinas y diesel. Es necesario que el sistema de precios envíe señales correctas a los mercados y fomente la entrada de más participantes. Estás son razonables y de ellas depende un tránsito ordenado hacia un régimen de competencia. Son las siguientes, tomando en cuenta que el resto las analizaremos en un artículo posterior:

Establecer un precio máximo de venta al público con banda de precios, dirigida a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Congreso de la Unión. La problemática es que los precios mensuales en el 2016 han estado ubicados ligeramente por debajo del límite inferior de la banda, por lo que los consumidores han tenido que pagar cuotas complementarias de IEPS.

Por otro lado, el límite superior podría impedir que potenciales importadores o comercializadores distintos a Pemex, dadas sus estructuras de costos, concurran en estos mercados. La banda, que representan 3% arriba y 3% abajo del precio de diciembre del 2015 es estrecha y poco flexible. La recomendación es ampliar los valores de los límites inferior y superior de la banda, con un componente margen de la fórmula.

Otra problemática es que actualmente, el esquema de precios máximos no refleja las diferencias de los costos logísticos entre regiones, particularmente los de transporte. Esto se debe a que los datos con los que fue calculado el componente logístico del margen fueron obtenidos con base en información no actualizada de Pemex. La recomendación es tomar en cuenta los costos actualizados y aprobados por la CRE a Pemex. Los resultados de la temporada abierta aplicable a la infraestructura de Pemex proporcionarán información relevante para estos efectos.

Otro problema es que el esquema de precio único a nivel nacional inhibe el desarrollo de habilidades competitivas de los agentes económicos y de creación de nueva infraestructura en las regiones del país que lo necesitan, por lo que el nuevo esquema fomentaría la concurrencia, incentivaría el desarrollo de nueva infraestructura y habituaría a los consumidores a la diferencia de precios que es normal en un esquema de libre mercado. La recomendación es fijar precios máximos de venta al público regionales basados en realidades logísticas. Los precios de venta de primera mano deberían tener transparencia de componentes logísticos y actualización periódica.

Otra sugerencia es obligar a Pemex a desglosar, actualizar y poner a disposición del público en general, en el portal comercial de esa empresa, los costos reales de logística por punto de venta de primera mano (VPM). Los precios correspondientes a las cotizaciones del mercado de referencia, por otro lado, podrían ser actualizados con una periodicidad semanal, a efecto de aproximarse con mayor exactitud a las condiciones de mercado y para evitar situaciones de arbitraje.

También recomendó a la CRE, en los casos o regiones en que pueda lograrse una mayor participación de agentes económicos, por ejemplo, en la frontera norte del país que los precios de las VPM que realice Pemex sean resultado de la dinámica de mercado; es decir, que dejen de sujetarse a una fórmula de precios.

En relación a los mercados de referencia, una recomendación es que existen regiones que podrían vincularse con mercados internacionales de referencia distintos al de la Costa del Golfo de Estados Unidos. Las ciudades fronterizas en los estados de Baja California y Sonora son ejemplo de ello, ya que su cercanía al estado de California los vincula con el mercado de combustibles de la Costa del Pacífico de ese país, por lo que se podría considerar el mercado de referencia como componente de la fórmula del precio de VPM.

*Máster y doctor en Derecho de la Competencia, profesor investigador de la UAEM y socio del área de competencia, protección de datos y consumidores del despacho Jalife & Caballero.