El precio del barril de petróleo cerró hace un par de días a 67.25 dólares, su nivel mínimo del 2010. Este cierre representa una disminución de 15% en lo que va del año y una caída de 23% con respecto a su máximo en los últimos 12 meses de 86.84 dólares establecido el pasado 6 de abril. El valor actual del barril está casi al doble de lo observado a principios de mayo del 2009, pero a menos de la mitad de su máximo histórico de casi 150 dólares por barril observado a principios del 2008.

La fuerte caída del precio del petróleo en las últimas semanas está estrechamente correlacionada al fuerte incremento en la aversión al riesgo y la creciente percepción de que la actividad económica a nivel global podría enfrentar una recaída. El precio del petróleo, como el de cualquier otro bien, está determinado por la oferta y la demanda.

Sin embargo, los factores determinantes de cada lado de esta ecuación de oferta y demanda no siempre son tan fáciles de identificar. En el largo plazo, los factores fundamentales juegan un papel mucho más preponderante sobre el comportamiento de precios, pero en el corto plazo hay factores adicionales que pueden influir de manera considerable en los movimientos de precios.

Como hemos mencionado anteriormente en este espacio, el precio del petróleo está muy bien soportado desde el punto de vista fundamental, ya que existe un desequilibirio estructural en el mercado de petróleo (se proyecta un crecimiento mucho más acelerado de la demanda que de la oferta en el mediano plazo). Hasta mediados del 2008, la capacidad instalada no utilizada de producción de petróleo a nivel global alcanzaba para cubrir tan sólo un año de crecimiento de demanda.

Hoy en día las condiciones económicas implican un menor ritmo de crecimiento en la demanda del petróleo, por lo que esta capacidad ociosa alcanzará para cubrir un par de años más de demanda. Sin embargo, esto es algo coyuntural, aumentar la producción de petróleo toma mucho tiempo y cuesta cada vez más.

La exploración y explotación de nuevos yacimientos, así como la introducción de nuevas tecnologías toman años para convertirse en oferta efectiva de petróleo. Cuando el barril de crudo se encontraba a 35 dólares por barril, en este espacio comentamos que conforme se reactivara el crecimiento económico global deberíamos ver un incremento gradual en la demanda del petróleo y una recuperación sostenida del precio del petróleo que podría situarnos cerca de los 70 dólares por barril para el 2010.

Sin embargo, también reconocimos que en el corto plazo el precio del petróleo podría verse influenciado por otros factores como la gran cantidad de liquidez existente en los mercados financieros globales y el bajísimo costo de oportunidad que representan las tasas de interés a niveles cercanos a cero.

En un ambiente de optimismo y baja aversión al riesgo como el que predominó durante los últimos 12 meses, se detonó un flujo importante de recursos a activos financieros más riesgosos como las acciones y los commodities.

El petróleo ha sido, y seguirá siendo, uno de los commodities favoritos de los especuladores por la gran liquidez que existe en su mercado. En octubre del año pasado mencionamos que estos factores podrían estar gestando una mini burbuja especulativa en torno del petróleo.

Aun cuando el valor fundamental del petróleo pudiera ser más cercano a los 70-75 dólares por barril, es posible que sigamos viendo niveles por arriba de los 80 dólares como resultado de la especulación.

Sin embargo, lo más probable es que el precio promedio del barril de crudo para el 2010 se encuentre más cercano a los 70 dólares ya que la burbuja especulativa normalmente no es sustentable en el mediano plazo .

En el corto plazo, es muy probable que el precio del petróleo continúe con su tendencia a la baja e inclusive llegue a niveles cercanos a los 60 dólares por barril. Mientras el sentimiento predominante en los mercados sea el de una creciente fragilidad en el ritmo de recuperación económica, será difícil ver una recuperación sostenible en el precio del petróleo.

Sin embargo, la combinación de los crecientes costos de exploración y el crecimiento económico del mundo emergente, principalmente China, debe traducirse en una creciente brecha entre la demanda y la oferta de petróleo en el mediano plazo.

Por lo tanto, reiteramos nuestro pronóstico de mediano plazo de una estabilización del precio del petróleo en un rango cercano a los 70-75 dólares por barril con posibilidades de llegar a 80 dólares.