Faltando 97 días para la elección del Presidente de la República del periodo 2018-2024, México confronta visiones de gobierno y los sellos personales de los candidatos.

Los temores invaden a los “buenos mexicanos” respecto del retroceso en el que caería el país de aplicarse las recetas económicas del puntero en las encuestas, Andrés Manuel López Obrador. Reformas estructurales, reversiones y cancelaciones de megaproyectos son el discurso del líder de Morena.

Para Andrés Manuel, los recursos del concepto de eliminar la corrupción serían el motor del desarrollo económico, estimados en 9% del PIB. En caso de lograr que los mexicanos se reconviertan en diáconos de la República del amor, en esta visión no explica cómo el gobierno podría disponer de ese ahorro, excedente o recursos adicionales, y en su caso, como potenciaría la economía con esos recursos.

Dudas fundadas e infundadas galopan en las mentes maestras de los economistas, empresarios e intelectuales mexicanos.

Por su parte, el otrora joven maravilla, Ricardo Anaya, piensa en un país moderno, interconectado e innovador, a la vanguardia tecnológica; sería feliz en sustituir al rey de los socavones, Gerardo Ruiz Esparza, con el dueño de Tesla en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, aunque tampoco dice el cómo lograr subir al México marginado y los lugares azotados por la delincuencia al siglo XXI.

México está en un punto donde el enojo social por los deficientes resultados del gobierno en los últimos 30 años está tornando sencillo el triunfo de AMLO, en tanto que el frente anti-Peje no encuentra elementos o personajes que puedan aglutinar el bloque y competir efectivamente. Por lo pronto, la estrategia de atacar a Ricardo Anaya detuvo su tendencia electoral, pero los apoyos que perdió, paradójicamente, se trasladaron a AMLO; parafraseando a los clásicos, “son unos genios”.

Vuelta al pasado, volver al futuro sin dilemas que los electores habrán de resolver frente a la urna. La ruta es confusa; sin embargo, confío en que la institucionalidad mexicana y los controles sociales sujetarán al próximo presidente de México.

México no es Venezuela, pero tampoco es Alemania.

@ErosalesA

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.