Las aspiraciones de reelección del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que anda en busca de aumentar el número de votos en su favor, podrían derivar en un severo daño para los productores de tomate mexicanos.

Paradójicamente, los tomateros mexicanos le están dando una paliza a los productores de tomate estadounidenses, en virtud de sus inversiones, tecnología y consecuente competitividad.

Sí, amigo lector, ¡no se equivocó! Leyó usted bien. Y el reportero tampoco se equivocó y escribió bien.

Los tomateros mexicanos son mejores que los tomateros estadounidenses.

Los mexicanos son más competitivos que sus homólogos gringos.

Golpe bajo a México

El peligro es que, a petición de estos últimos, el gobierno de ese país estaría por aplicar derechos antidumping que obstaculizarían las exportaciones de tomate mexicanas.

¡Sería un golpe bajo para uno de los sectores agrícolas más eficientes de México!

Al cierre del 2011, las exportaciones de tomate nacionales alcanzaron un valor de 1,800 millones de dólares y generaron un número importante de empleos en el campo mexicano.

El tomate es el principal producto agrícola mexicano de exportación hacia Estados Unidos.

Estaban los tomatitos

Gracias al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el tomate mexicano que se exporta a EU está exento del pago de arancel de importación.

Sin embargo, como un primer intento de los tomateros gringos -particularmente, los de Florida- por contener a los tomateros mexicanos, solicitaron el 1 de abril de 1996 al Departamento de Comercio de ese país iniciar una investigación antidumping en contra de las importaciones de tomate fresco y refrigerado procedentes de México.

Ese mismo año se inició la investigación respectiva y el 28 de octubre, el Departamento de Comercio resolvió de forma preliminar la existencia de dumping en las importaciones de tomate de México, en márgenes de 17.5% en promedio.

En octubre del 2006, el mismo Departamento de Comercio de EU decidió aplicar un acuerdo de suspensión de la investigación antidumping y entró en vigor el 1 de noviembre de 1996.

Con este acuerdo, se pactó suspender la investigación antidumping; acordar un precio de referencia mínimo de exportación de 0.171 dólares por libra durante el periodo del 1 de julio al 22 de octubre y de 0.2169 dólares por libra entre el 23 de octubre y el 30 de junio.

Dos precios o dos bandas, como les llama elegantemente para dos temporadas estacionales.

Proteccionismo al estilo estadounidense

Este acuerdo fue renovado en dos ocasiones: primero, en el 2002 y, posteriormente, en el 2008.

Y se esperaba que se renovara este año pero se atravesaron los tiempos políticos.

¡Peeeerooo! Barack Obama necesita muchos votos para su reelección y resulta que los tomateros de Florida son una masa muy atractiva.

Por eso, a pesar de que durante los últimos 15 años el Departamento de Comercio de Estados Unidos no ha manifestado en ningún momento que los productores y exportadores mexicanos hayan violado los términos del acuerdo de suspensión, el 21 de agosto inició una revisión denominada revisión por cambio de circunstancias de la investigación suspendida.

La intención de los tomateros estadounidenses es que su gobierno dé por terminada la investigación antidumping y, en consecuencia, el acuerdo de suspensión, lo que sería muy grave para la industria tomatera de México. Más aún, los tomateros gringos pretenden que su gobierno imponga derechos antidumping más elevados que los precios de referencia que actualmente rigen el mercado.

Contraofensiva mexicana

Los productores mexicanos no están con los brazos cruzados. Tampoco los gobiernos estatales ni el federal. El más activo de los gobernadores locales es Mario López Valdez, Malova, aunque han participado los nueve gobernadores de las entidades involucradas en esta problemática. Y, por parte del gobierno federal, el secretario de Economía, Bruno Ferrari, ha encabezado la contraofensiva con el subsecretario de Comercio Exterior, Francisco de Rosenzweig, que incluso prevé una reunión a nivel Ejecutivo federal. A ver.

CUENTOS VERAS

El secretario de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, José Ángel Gurría, se autodescartó para encabezar la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de México, cargo que, por cierto, ya ocupó. El exfuncionario mexicano, eso sí, prometió que seguiría apoyando a México desde el Club de Ricos.

Twitter: @marco_mares

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