El tema de los altos precios de medicamentos es un aspecto crucial que se viene discutiendo abiertamente desde hace años en Estados Unidos. Inentendible que en México no sea parte de la conversación. Debería preocupar mucho más el asunto al actual gobierno a la luz de la promesa de medicamentos para todos.

Los del Partido Republicano —que históricamente se caracterizan por defender a la industria llamada Big Pharma en Estados Unidos— habían aceptado en la renegociación del NAFTA 2.0 mayor protección de datos a los fármacos de patente —los más caros del mercado— y, con ello, elevarle aún más las barreras de acceso a los medicamentos genéricos o biocomparables.

Por el contrario, los del Partido Demócrata, en cuanto pudieron tomar el control de la Cámara de Representantes, buscaron, de todas las maneras, cambiar lo aprobado e impulsar reducción de precios de medicamentos. En territorio estadunidense ése ha sido un argumento fundamental para no aceptar cómo quedó el renegociado TLCAN/NAFTA o ahora T-MEC.

Para México, las preocupaciones eran otras. Ante el enorme peso exportador del sector automotriz, las autoridades de Economía ignoraron que había industria farmacéutica mexicana, y literalmente la hicieron a un lado de la negociación. Al final, los demócratas lo están logrando. Están eliminando las barreras y tal como van las cosas, implícitamente México será quizás, el más beneficiado.

De hecho, tal como había quedado el T-MEC, México claramente iba a ser el que más perdía de los tres países firmantes en acceso a medicamentos. Ahora, con los cambios y la eliminación de ciertas cláusulas clave, se podrá mejorar el acceso de terapias para las tres economías. Es una muy buena noticia.

México lo había aceptado sin reclamos. Fue el único cuyo Congreso ya también lo había aceptado. El Senado desde hace meses se adelantó y aprobó el T-MEC. Ninguno de los otros dos Legislativos, ni el de Canadá ni el de Estados Unidos, lo habían aprobado justamente. Hoy, es claro que el Senado mexicano se anticipó. Habrá una nueva versión del T-MEC, en varios aspectos muy distinta a lo que anteriormente se había negociado.

Como el Congreso mexicano tuvo a bien firmarlo —lo cual evidentemente tampoco sirvió de medida de presión para nuestros socios—, ahora Estados Unidos le hace cambios y le pide a México la corrección. Se tiene que hacer un adendum y volver a firmarlo, tanto el titular del Poder Ejecutivo, así como el Senado tiene que volverlo a ratificar con los nuevos ajustes. No deja de ser paradójico que toda la lucha intestina vivida durante meses en el Congreso estadunidense en torno a la protección de propiedad intelectual y los biotecnológicos, ahora la cosechará el gobierno del presidente López Obrador que va a cumplir lo que le piden sin chistar.

Si se hubiera implementado el acuerdo trilateral, tal como estaba, iba a ser menos probable que la 4T pudiera cumplir la promesa de campaña de incrementar el acceso a medicamentos. Con menos exigencias de protección a terapias de patente, ahora, el gobierno mexicano tendrá un obstáculo menos, pues habrá mayor opción de ingresar a precios accesibles fármacos biocomparables, que juegan un creciente papel en la medicina.

De hecho, se están eliminando, por completo, disposiciones clave que se refieren a la protección de medicamentos biotecnológicos.

Se eliminó la exigencia de dar al menos 10 años de exclusividad para biotecnológicos. Se eliminó la disposición que obligaba a autorizar “creación de patentes siempre”, y también los tres años adicionales de exclusividad para nuevos usos de la información clínica de medicamentos ya aprobados. No hay duda que en el ámbito de la salud, los demócratas le han echado una buena mano a México. Y pues, nomás faltaba que dijéramos que no...

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.