Al gobernador Graco Ramírez Garrido Abreu bastaron apenas 72 horas para constatar que la resistencia de los alcaldes a firmar los convenios de coordinación que permitirían la perpetuación del Mando Único policiaco en los 33 municipios de Morelos había desatado una alteración grave del orden público . Eso y el artero asesinato de la alcaldesa de Temixco, Gisela Ocampo, justificaron los decretos que arrebatan temporalmente el control de la seguridad pública en la zona conurbada a la capital de aquella entidad sureña.

Cuauhtémoc Blanco, alcalde socialdemócrata de Cuernavaca, catalogó tal disposición como un golpe de Estado y amagó con promover una controversia constitucional ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Por lo pronto, las zonas metropolitanas que cubren la capital morelense y Cuautla donde habitan dos tercios de los pobladores de la entidad, en 15 municipios seguirán protegidas por la estrategia de las unidades policiacas comandadas por Alberto Capella, con el apoyo táctico y logístico de Federación (300 policías federales complementan el esfuerzo de 300 elementos estatales).

Por decreto, el mando único estatal. La fragmentación política, producto del mandato de las urnas del pasado 7 de junio del 2015, produce problemas de gobernabilidad. Para el segundo tramo de su sexenio, Ramírez Garrido-Abreu tiene pocos alcaldes perredistas que lo obedezcan sin reservas. Y tras de seis meses de diálogos infructuosos, amagos velados y ataques periodísticos, la ruptura.

No ha habido posibilidad real y efectiva que permita coordinarse, operativa o legalmente, a las autoridades estatales y municipales, existiendo férreos esfuerzos por parte de éstas últimas para impedir el ejercicio del mando único estatal y anulando su estado de fuerza individual y la potencialización del mismo , destacan las declaratorias firmadas por el mandatario estatal, Capella y el secretario de gobierno, Matías Quiroz Medina.

En Morelos, la seguridad pública y el tránsito son servicios públicos, competencia de los ayuntamientos. Y los alcaldes están al mando de la policía preventiva, según la Constitución local, que también mandata a los uniformados a obedecer las órdenes del gobernador en aquellos casos que éste juzgue como de fuerza mayor o alteración grave del orden público. Esa facultad es concordante con lo previsto en la fracción VII del artículo 115 de la Constitución federal. En el numeral 39, penúltimo párrafo, de la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, los estados y los municipios quedan facultados para coordinarse, con el fin de dar efectividad a la prestación del servicio de seguridad pública.

Los primeros convenios de colaboración entre los alcaldes y el gobernador Ramírez Garrido-Abreu datan de febrero del 2013 y para mayo del 2015 ya habían firmado los 33 alcaldes morelenses, quienes cedían al Ejecutivo federal las funciones de coordinación, manejo, operación, supervisión y control de la función de policía preventiva dentro de los territorios municipales. Esos convenios estuvieron vigentes hasta el 31 de diciembre pero no pudieron ser refrendados por los nuevos alcaldes.

Incluso antes de asumir la alcaldía, Cuauhtémoc Blanco rechazó ceder el mando policiaco. Y previo a sus primeros escarceos con el gobernador de Morelos trató de dialogar con las instancias superiores del gobierno federal. De Los Pinos lo remitieron al Palacio de Covián y en el despacho del secretario de Gobernación lo direccionaron a la Unidad de Enlace Federal. Un funcionario de tercer nivel Gerardo Cubria Bernardi atendió los reclamos del primer edil de Cuernavaca.

Publicada la declaratoria, Temo reiteró su negativa al mando único y en el segundo diálogo que sostuvo con el mandatario morelense exigió plenas garantías para su gobierno. Sí, tengo miedo (...) miedo de que le pase algo a mi familia y a la gente que está aquí, pero tengo los pantalones bien puestos , declaró.

Entre las cuauhtemiñas y la grandilocuencia del gobernador de Morelos, ha quedado comprometida la gobernabilidad. El asesinato de Gisela Ocampo y la rebeldía del alcalde de Cuernavaca han justificado las acciones del gobernador de Morelos, quien ahora postula que la legalidad es el único camino para combatir a la delincuencia. La coordinación entre los órdenes de gobierno, por ahora, es imposible.

EFECTOS SECUNDARIOS

ENLODADOS. Dentro de 10 días, los colimenses regresarán a las urnas para nuevamente votar por gobernador. Al arranque del año, las encuestas reflejan una sólida ventaja de Jorge Luis Preciado sobre José Ignacio Peralta. En buena medida, eso es lo que explica la difusión desde el pasado domingo de un post en YouTube como prueba de la escasa calidad ética del candidato panista, quien en cualquier caso pecaría más de cursi que de depravado y corrupto . Además de su relación con la ex campeona estatal de salto de longitud, Isis Amaya Baltazar Martínez, el espionaje al senador con licencia evidencia el uso del Lear Jet 31, matrícula XB-NOB, propiedad de la comercializadora Herramex. Sobre el imperio de hoteles de paso donde se ejerce la prostitución , juzgue usted mismo: los locales son el City Hotel y el Montoi Express, en Colima, capital; el HMHotel, en Manzanillo; el Montroi Hotel & Fitness, en Villa de Álvarez y el Castillo de Montitlán, en Ciudad Cuauhtémoc.

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