La caída de la maestra Elba Esther Gordillo Morales al frente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) parece inminente. Esto puede deducirse de varios indicadores que se han ido acumulando sobre el entorno político de la poderosa maestra, virtual cacique del sindicato de los maestros mexicanos.

Primero, tenemos el rompimiento de sus principales alianzas políticas: con el Partido Acción Nacional (PAN) y Felipe Calderón, y posteriormente con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y su candidato presidencial Enrique Peña Nieto. Es la primera ocasión, desde 1989, cuando fue impuesta al frente del SNTE, que la maestra Gordillo va sola en una elección presidencial.

Segundo: Calderón arrebató a Gordillo los espacios administrativos que le había concedido al iniciar el sexenio en pago por ayudarle a ganar votos en la cuestionada elección presidencial de 2006.

Calderón admitió que negoció con Gordillo una alianza política y que a cambio de ella le dejó espacios administrativos que ya antes Gordillo había pactado con Vicente Fox. Esos espacios eran la dirección del ISSSTE, la Lotería Nacional, y la subsecretaría de Educación Básica.

Calderón despidió de fea manera en noviembre de 2011, al yerno de Elba Esther Gordillo, Fernando González Sánchez, de la subsecretaría de Educación Básica. Algunos columnistas concluyeron que el despido de personas cercanas a la maestra, fue por el apoyo del Panal al PRI en la elección de Michoacán donde resultó derrotada Luisa María Calderón, hermana del presidente.

Pero la tensión y la ruptura venían de meses atrás. De hecho en mayo, en una entrevista para El Universal Gordillo acusó a Calderón de intentar fracturar los sindicatos .

Pronto vino la respuesta: Miguel Ángel Yunes, antiguo colaborador de Gordillo y nombrado director del ISSSTE gracias al acuerdo con Calderón, acusó a la maestra de pedirle 20 millones de pesos mensuales para financiar al Panal, eso fue el 5 de julio.

Días después Calderón intervino convenientemente en la discusión Gordillo-Yunes y declaró que aceptó los nombramientos sugeridos por Gordillo para el ISSSTE, la Lotería Nacional y la subsecretaría de Educación Básica pero que no les dio licencia para saquear . Cuatro meses después se consumó la ruptura con el PAN.

Gordillo pensó que podía refugiarse en el PRI y en Peña Nieto. Pero los espacios de poder que exigía la dirigente del SNTE eran muy altos: cuatro senadurías y 24 diputaciones federales. La rebelión de priistas que serían desplazados por los candidatos del Panal obligó al PRI romper la alianza con los maestros.

Tercero: la revisión de las cuotas. El gobierno de Calderón ahora sí parece empeñado en que se transparente la información sobre las cuotas que obtienen los sindicatos nacionales. Gracias a ese empeño, la SEP respondió una solicitud de transparencia que permitió saber que de 2000 a 2009 el SNTE recibió 1,138 millones de pesos en cuotas sindicales. La información se publicó el 3 de febrero de este año en El Universal.

Curiosamente, la misma información había sido publicada en Milenio en noviembre de 2009, dos años y dos meses atrás. Sea mera coincidencia o un interés inducido, lo cierto es que hay un debate en la opinión pública por los recursos que mueve el SNTE. De hecho en el reportaje de Milenio citado, se infiere que las cuota de agremiados que recibe el SNTE podrían superar los 102 millones de pesos anuales reportados en la solicitud de información y que cuentas más veraces podrían ascender la cantidad a 1,440 millones de pesos anuales.

Cuarto: debilitada por el rompimiento de sus alianzas políticas con el PAN y con el PRI, parece que ahora todos hacen leña del árbol caído.

Vaya, hasta se produjo un documental sobre la pobre calidad de la educación que hay en México. Hay incluso críticas de periodistas, televisoras e intelectuales que antes recibieron apoyos financieros del SNTE, sea por publicidad, publicación de libros, pagos millonarios por programas de concursos o para la realización de debates. Antiguos aduladores de la maestra Gordillo se han sumado ahora a la fácil tarea de desprestigiarla.

Y es fácil hacerlo, pues nadie duda de que la educación en México está para llorar. Aquí mismo, nuestro colega Joaquín López-Dóriga Ostolaza presentó detalles de mala educación del país.

Y sobran razones para cuestionar a la maestra Gordillo y al SNTE por su responsabilidad en tener un promedio de estudio de apenas secundaria y con estudiantes que salen tan mal parados en las pruebas internacionales.

El asunto es que muchos de los críticos ahora de la maestra, fueron sus antiguos aduladores. Para empezar los políticos. Si realmente se quiere ser coherente con las críticas que se hacen a la maestra Gordillo por eventuales malos manejos de recursos sindicales, y por su responsabilidad en la mala educación del país, ¿por qué no se critica también a Carlos Salinas de Gortari, quien la impuso al frente del SNTE en 1989 aprovechando una movilización magisterial que exigía democracia sindical? ¿Por qué no se critica a Fox y Calderón, gobernantes panistas, que habían ofrecido exigir rendición de cuentas en los sindicatos del país y en lugar de ello pactaron y les dieron jugosas posiciones administrativas?

Por qué no se actúa coherentemente y se hacen investigaciones de fondo por el manejo de las cuotas sindicales y el manejo de los recursos en el ISSSTE y la Lotería Nacional. Por qué no se pone fin al pago de miles de aviadores (comisionados sindicales les llaman) que el gobierno federal avala para que hagan labores políticas para el SNTE o el Panal en lugar de estar frente a un grupo.

Lo que debe defenderse es no la impunidad para la maestra Gordillo, sino el fin de la impunidad para otros dirigentes sindicales que siguen protegidos por gobernantes, televisoras, periodistas. ¿Cuándo se exigirán cuentas por el manejo de recursos en Pemex, ferrocarrileros, IMSS, sindicatos de trabajadores de la radio y la televisión?

Ahora es fácil criticar a Gordillo, pero los críticos de ocasión olvidan que hubo incluso disidentes magisteriales que perdieron la vida, y muchos encarcelados y golpeados, en el intento por democratizar el SNTE. Enhorabuena por la crítica a Gordillo, ¿Cuándo se animan con otros dirigentes sindicales y los políticos que los apoyan?

@rmartin1011

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