Después de elaborar un informe minucioso y objetivo sobre el proceso electoral, Manlio Fabio Beltrones Rivera deja la presidencia del CEN del PRI. Derrotado en las urnas, sin el respaldo del Ejecutivo federal, en su despedida dibujó el terreno en el que se resolverán las disputas políticas en los próximos dos años.

De un lado, el proyecto modernizador encarnado por Enrique Peña Nieto. Del otro, los radicales que buscan echarlas abajo. Y más allá de la numeralia electoral definió el sonorense los priistas deben asumir su papel: O claudicamos en el proyecto de modernización que nos propusimos o seguimos adelante , insistió.

Cerrar el paso a la izquierda populista. Frenar a la impulsada por grupos de poder económico. ¿Y cuándo, el castigo a la corrupción? ¿Y el fin de la impunidad? Manlio Fabio irá al gabinete federal y dejará en otras manos la selección del candidato a la gubernatura del Estado de México. Sobre la mesa, sin embargo, seguirán las discrepancias por las decisiones políticas, los desacuerdos con la política económica, las quejas por la supremacía del binomio Banxico-Hacienda.

¿El peñismo, capturado por la burocracia hacendaria? En todo caso, el repudio al PRI materializado en las urnas emplaza a un ajuste. La gota que derramó el vaso ocurrió con la rebelión ciudadana que antecedió al cierre del periodo extraordinario de sesiones en las cámaras del Congreso de la Unión. No obstante, el deterioro en la imagen gubernamental derivado de la votación de la llamada Ley 3de3, en Los Pinos, aprueba las tácticas empleadas por el coordinador de la bancada tricolor en la Cámara Alta, Emilio Gamboa Patrón, y sobre todo están conformes con el saldo de esta escaramuza, pues quedó demostrado que hay resistencias a la nueva legislación anticorrupción, tanto de la clase política como de la élite empresarial.

Una cosa es que hundieran a Elba Esther con sus documentales y sus denuncias mediáticas, pero otra muy distinta es que quieran someternos a sus caprichos , comentaban integrantes del equipo peñista, la semana pasada, en un examen de la situación gubernamental que se acercó a una inusual autocrítica.

Y es que sin ambages reconocían que la administración federal despreció su relación un sector del empresariado con las restricciones al gasto público impuestas por la SHCP. Los saldos de la llamada reforma fiscal agregan simplemente ahondaron las diferencias, auspiciadas por el desdén característico de algunos integrantes del gabinete federal.

Rota la alianza con el empresario, ocurrió entonces una ofensiva que trató de minar la legitimidad del gobierno federal. Esa acción concertada transcurrió simultáneamente y tuvo los aquelarres de la Casa Blanca de las Lomas y las adquisiciones en Malinalco, además de las revelaciones de Tlatlaya, entre sus capítulos más perturbadores.

La debilidad del peñismo empeoró con el caso Iguala. Y lo que al principio fue asumido como problema de comunicación alimentado por una reacción tardía, derivó en una crisis de credibilidad.

Como nunca antes, la capacidad de respuesta del gobierno federal está a prueba. En Los Pinos habrían llamado a los cercanos a consultas sobre el futuro en el corto plazo. Un periodo de reflexión que ha tomado una ruta peligrosa, pues el consenso entre la cúpula peñista apunta a mostrar señales de autoridad, más que a realizar acciones para mejorar el gobierno .

¿Cuál es la ruta por la que optarán los peñistas para completar su sexenio? La salida de Beltrones resulta un indicativo, pero a juzgar por lo ocurrido durante el fin de semana en Oaxaca, el endurecimiento puede ser un búmeran. Y los disturbios en Oaxaca resultan un signo ominoso.

El ánimo, en el primer nivel del gobierno peñista, sigue siendo de un alto escepticismo. A pesar de las señales que se han generado en las urnas en el 2015 y el 2016, aún no se explican por qué los ciudadanos no reconocen la notable transformación económica, política y social en el cuatrienio, si bien el país todavía se enfrenta a desafíos tales como un sistema educativo desigual y un débil Estado de Derecho.

A partir del pasado 5 de junio entre la alta burocracia peñista comenzó a imponerse la visión de que las perspectivas son poco favorables, tanto en el terreno económico como en términos políticos. Y que los esfuerzos para consolidar el legado peñista estarían bajo la amenaza de un cambio en el poder político. La caída de Manlio Fabio ocurrió incluso antes de lo esperado. ¿Y los cambios en el gabinete? Hay un umbral: la cumbre de líderes de América del Norte, que tendrá lugar el próximo 29 de junio.

EFECTOS SECUNDARIOS

ROLES. Actualmente en México hay 225 millones de contratos de servicios de telecomunicaciones, informó el titular de la Profeco, Ernesto Nemer, durante el cuarto Congreso Latinoamericano de Telecomunicaciones. De éstos, 108 millones corresponden a líneas de teléfonos celulares, 20 millones de telefonía fija. Más de la mitad de los contratos de telecomunicaciones son de telefonía móvil y casi siete de cada 10 son de América Móvil, y de acuerdo con los más recientes reportes del IFT, la gran mayoría de las quejas (62.4%) tuvo que ver con la falla de los servicios. Las empresas Total Play, Telmex y Telcel ocupan los primeros tres lugares. Nemer dijo que aspira a convertirse en el ombudsman de los derechos del ciudadano digital. ¿Será?

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