Se cumplieron dos años del triunfo del candidato Andrés Manuel López Obrador y al cierre del año se cumplirán dos años en recesión económica. Y hay muchas probabilidades de que por la profundidad de la caída del Producto Interno Bruto, este año, la recesión se extienda en el 2021. No es un presagio de los “agoreros del desastre”, es uno de los tres escenarios que plantea el Banco de México, frente a una circunstancia económica marcada por la incertidumbre que provoca la pandemia del Covid-19.

Pero más allá de la coyuntura, lo cierto es que los dos primeros años del actual gobierno, han dejado claro que el cambio del signo positivo al negativo en la tasa de crecimiento económico se explica originalmente por las decisiones que ha tomado la administración que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador.

La pandemia mundial, lo que está provocando es que la recesión que ya se registraba, se profundice mucho más.

Y no sólo por los efectos nocivos que ha provocado en el aparato productivo el confinamiento y la obligada parálisis de millones de mexicanos, sino por la falta de apoyos fiscales a las unidades productivas y a los trabajadores de los sectores formal e informal.

De cumplirse el escenario de tres años de recesión, lo más probable es que el sexenio se convierta en el que peores resultados económicos se han registrado.

De cualquier forma, con dos años consecutivos de recesión; el segundo en recesión histórica, sin duda el capítulo pasará a la historia por sus negativos efectos para el país.

Ha aumentado el número de pobres, de desempleados, de los ingresos de millones de personas, de micronegocios quebrados, de caída en la inversión fija pública, de las inversiones extranjeras, entre muchos otros efectos.

Al cumplir dos años el actual gobierno, se registran los peores pronósticos que continúan cambiando hacia horizontes cada vez más negativos. Aunque la economía de las personas, de las familias y de las mipymes han sido contenidas con las extraordinarias medidas de liquidez que ha proveído Banco de México y los programas de diferimiento de pagos de la banca comercial, más otras acciones aisladas, lo cierto es que la condición de la sociedad mexicana oscila entre la iliquidez y el impago.

Todavía es un acertijo si las personas, las familias y los micronegocios podrán evitar la quiebra frente a la potencial extensión de la pandemia.

El pico del contagio, según la última proyección, del subsecretario de Prevención, Hugo López-Gatell, marca hacia el mes de agosto.

Los grandes negocios ya comienzan a resquebrajarse.

En el sector de la construcción el 20% de las empresas que integran a esa industria están en riesgo. No sólo por la crisis, sino por la decisión del gobierno mexicano de enfocarse casi exclusivamente a sus obras faraónicas: Dos Bocas, Santa Lucía y Tren Maya.

Por otra parte, las grietas entre los grandes corporativos no sólo está generando el intenso ruido que anticipa su resquebrajamiento. Hay signos de inminentes colapsos.

Ahí están los casos de Grupo Posadas, la cadena hotelera que incurrió en días pasados en impago.

O el de Aeroméxico, que se acogió al Chapter 11 de la Ley de Quiebras de EU. Y un caso que tiene que ver más con irregularidades es el de Banco Famsa, cuyo proceso de investigación seguramente llevará a una historia más de abuso y codicia, pero que en parte, también fue afectada por la coyuntura de iliquidez de su clientela.

Son dos años desde el triunfo de López Obrador en los que en los hechos ha quedado incumplida la promesa de campaña de crecimiento de 4% a tasa anual. Y no sólo eso, parece imposible que retome rápidamente una ruta firme y sustentable de crecimiento económico, porque simple y sencillamente la ruta que se ha marcado parece una ruta equivocada.

El rechazo a las reformas económicas, a las inversiones privadas nacionales e internacionales, el rompimiento con los gremios empresariales y el choque constante en temas legales, no parecen el mejor clima de negocios.

Son dos años desde el triunfo de Andrés Manuel López Obrador  y seguro serán dos años de decrecimiento económico. No es una crisis que viene, es una crisis que ya se está padeciendo.

Esa es la realidad.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.