Cada día se ve más solo al presidente, López Obrador, es ya el único que defiende su 4ª Transformación, los miembros del gabinete parecería que no existen y cuando acuden a las mañaneras es sólo para exponer un tema concreto de su función o un encargo especial del presidente.

Es un gabinete silencioso, que no participa en los medios para defender los programas y decisiones del gobierno y que deja todo el peso de la comunicación al presidente.

Las mañaneras, que en un principio se veían como una gran estrategia de comunicación, se han convertido en un bozal para los funcionarios públicos, que prefieren callar antes que caer en cualquier contradicción con lo que dice el presidente. Cada día tienen menor impacto porque la información es repetitiva, las preguntas son inducidas y cansa ver a la misma persona todos los días diciendo lo mismo. Según diversas encuestas la opinión favorable de las mañaneras ha caído de 57% a sólo 37 por ciento.

La estrategia de López Obrador ha sido la confrontación y descalificación con todos los que lo cuestionan, el resultado es que se ha quedado solo, su mismo gabinete elude la confrontación y nadie, salvo algunos pocos periodistas e intelectuales amigos, defienden su gobierno. A pesar de que su popularidad sigue muy alta, el desgaste será cada día mayor.

Dice que nunca un presidente se había enfrentado a una prensa más crítica y agresiva, tiene razón, pero es resultado de una guerra que él inició desde el primer día de su gobierno y que ha provocado una crítica tan extremista y negativa como él mismo. Mientras que para el presidente todo está bien, para los críticos no hay nada bueno en el gobierno actual.

López Obrador tiene un coraje acumulado en contra de los medios, los comunicadores, los analistas políticos y los intelectuales a quienes ha convertido en sus enemigos porque alguna vez lo criticaron o cuestionaron. No tiene ningún interés de dialogar con ellos, prefiere sólo descalificarlos y confrontarlos.

Si a esto le sumamos su enfrentamiento con los empresarios, que le tienen desconfianza por varias reformas que está llevando a cabo y por su discurso de descalificación hacia a ellos, el resultado es un hombre que está solo para enfrentar el gran problema económico y social que vive el país. Su rechazo a cualquier participación del sector privado y social en el programa de vacunación, lo ha dejado como el único responsable de las 500,000 muertes. En la pandemia, igual que en la economía el presidente López Obrador está solo.

Su enfrentamiento con los gobernadores lo ha dejado también solo en la lucha contra la delincuencia, los resultados de estos dos años y medio son muy malos, el Ejército y la Guardia Nacional están cada día más solos ante el debilitamiento de las policías estatales y municipales.

López Obrador ha sido siempre un político solitario, no necesitó de nadie para convertirse en un líder político, no necesitó de nadie para crear su partido y hasta ahora ha podido gobernar sólo concentrando el poder, pero si en las elecciones de este 6 de junio pierde el control del congreso, como es lo más probable, se va a ver obligado dialogar y gobernar con la oposición, lo que hasta ahora nunca ha hecho.

Su 4a Transformación es simplemente una quimera que estará muerta si no tiene al congreso de su lado, la pregunta que muchos nos hacemos es: si tendrá la madurez política para entender la nueva realidad o si buscará otras vías para imponer sus decisiones, pasando por encima del congreso y el poder Judicial.

Demetrio Sodi

Político mexicano

Desde la cancha

Ciudadano interesado en las soluciones para el país y la Ciudad de México. Político mexicano, ha sido diputado federal (1988-1991), senador (2000-2006) y jefe delegacional de Miguel Hidalgo (2009-2012).

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