Todas las empresas tienen relaciones o intercambios de recursos materiales, económicos o de información con clientes, proveedores y otras entidades de apoyo, es decir, conforman redes de negocio. Algunas veces las empresas mismas no son conscientes de que forman parte de una red, entender este principio y bajo esta óptica cambia la perspectiva de las mismas, un camino hacia la rentabilidad de los negocios es construir una red sólida y segura.

Para las empresas en el sector agroalimentario éste debe ser un objetivo dentro de su planeación. Configurar una red densa, diversificada, sólida, sostenible y segura es prioritario para garantizar el éxito. Para las entidades públicas e instituciones de desarrollo establecer una política de fomento de los agronegocios se ubica como una estrategia importante, es por lo tanto imprescindible conocer el comportamiento de las redes de agronegocios. Del conocimiento de las insuficiencias y necesidades en las mismas es posible derivar los programas gubernamentales y alinearlos con las estrategias de las empresas agroalimentarias, de esta manera se optimizan los recursos públicos y mejora la comunicación entre gobierno y actores de la red de negocios.

Éstos son los temas de la gestión de redes.

El conocimiento de cómo está estructurada la red de agronegocios y su funcionamiento es el punto de partida, es relevante saber la posición que las empresas guardan con respecto a sus competidores, proveedores, canales de distribución y empresas relacionadas, para este propósito se utilizan dos herramientas básicas de análisis: el mapeo de las relaciones de negocio de la empresa (mapeo de empresas) y el mapeo de la red de agronegocios de las empresas en una red (mapeo de redes de agronegocios). A partir del conocimiento de la red, es posible definir estrategias para consolidar y mejorar las relaciones de negocios, así como ampliar la red.

Ahora bien, las relaciones de negocio se consolidan a través de acciones que den certeza y seguridad a las transacciones; además de una distribución justa del valor generado (margen aceptable de rentabilidad), es importante un ambiente de negocios apropiado, con un marco jurídico y un contexto de confianza en las operaciones de negocios.

Debe tomarse en cuenta, sin embargo, otra serie de factores no tan superficiales, que es necesario considerar al gestionar una red de agronegocios, determinantes para su operación. En la segunda parte continuaré mencionando cuáles son dichas determinantes a tomar en cuenta.

*Luis Ángel López Ibarra es especialista de la Subdirección de Evaluación Sectorial en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. lalopez@fira.gob.mx