Está por verse cómo viene la nueva dirección en el ámbito de la salud pública para el próximo sexenio. Hay quienes esperan un cambio completo en la estrategia, pero valdría de verdad considerar la continuidad del rumbo en materia de salud. Donde parece que no haber vuelta de hoja es en torno de la convergencia de las instituciones de salud, pues es imprescindible hacer más eficiente el gasto y superar la quiebra técnica del principal organismo de salud: el Instituto Mexicano de Seguro Social (IMSS).

En particular, un objetivo en el que coinciden especialistas es en lo referente a seguir reduciendo el gasto de bolsillo. De hecho, Mikel Arriola, comisionado federal de la Cofepris, dio a conocer -ahora que se anunció el séptimo paquete de genéricos- que el gasto de bolsillo en salud se redujo en casi cinco puntos porcentuales entre el 2005 y el 2011. Pasó de 52.7 a 47% en ese periodo como resultado del esfuerzo del gobierno federal en materia de cobertura universal .

Es decir, que de todo lo que el país gasta en salud, hoy 47% sale del bolsillo de los mexicanos, lo cual sigue siendo un índice muy elevado, de los más altos del mundo. Hay países donde 90% del gasto en salud es cubierto con gasto público. O sea, avanzamos pero aún es insuficiente. Y aquí tiene razón Mikel: deben mantenerse los esfuerzos para disminuir este indicador a ritmos acelerados y el incentivo de la entrada de medicamentos genéricos es una manera.

Las cifras que manejó el viernes el titular de la Cofepris son impresionantes: con la liberación gradual en el transcurso del último año de 24 sustancias farmacéuticas antes protegidas con patente y que derivó en la autorización de 176 genéricos, se consiguieron ahorros millonarios. Se ahorraron 1,500 millones de pesos, únicamente, por los genéricos de fármacos para cáncer.

En cuestión de cuatro años, los ahorros acumulados para el sector público por la liberación de 24 sustancias suman 6,678 millones de pesos y los ahorros para el sector privado en ese mismo periodo ascienden a 7,930 millones de pesos. Eso significa un ahorro total de 14,608 millones de pesos.

Estas cifras hacen recordar lo que la Anafam, que hoy preside Dagoberto Cortés, decía desde hace tiempo: que el retraso en la salida de genéricos de fármacos le estaba significado al país costos superiores a los 50,000 millones de pesos. Esa cifra, que antes se veía como exagerada, ahora se estaría confirmando.

Si se ve sólo en las licitaciones del IMSS, que encabeza Daniel Karam, referentes a las 24 sustancias activas ya liberadas, la Cofepris encontró que los precios en que lograron adquirirse dichos medicamentos bajaron 428 pesos en promedio. El que existiera la competencia de laboratorios oferentes de genéricos durante las licitaciones de los fármacos que antes sólo se vendían por los laboratorios dueños de las respectivas patentes significó una reducción de 67.8% en el precio de esas licitaciones.

Los laboratorios que pierden la exclusividad de venta con el último paquete de sustancias liberadas son: la inglesa GlaxoSmithKline que era dueña de la patente de lamivudina (para hepatitis); Schering-Plough que tenía patentada la mometasona (para enfermedades respiratorias y de la piel); la francesa Sanofi-Aventis que poseía Irbesartán (para hipertensión arterial), en tanto que Imiquimod (para verrugas genitales y perianales) ya era producida por los laboratorios More Pharma, Darier y Liomont.

Comisiones legislativas

Como ya se sabe, la Presidencia de la Comisión de Salud en el Senado quedó a cargo de la panista Maki Esther Ortiz, quien era Subsecretaria de Salud hasta hace poco. Le toca trabajar con quienes quedaron como secretarios: el priísta Miguel Romo y el perredista Fernando E. Mayans (quien preside la de Seguridad Social). Otros integrantes de la comisión de Salud son los priístas Braulio Fernández, Cristina Díaz (quien preside la de Gobernación), Margarita Flores e Hilda E. Flores; los panistas Francisco S. López Brito, José Ma. Martínez, Martha Elena García; el perredista Adolfo Romero; por el PVEM, la mexiquense María Elena Barrera (quien preside la de Vivienda), y por el PT no se ha definido representante.

En la Cámara de Diputados se espera que esta semana se definan tanto la distribución de comisiones entre grupos parlamentarios como quien las encabezará. Se ve que aún no llegan a acuerdos los grupos partidistas y argumentan que el retraso obedece a que los cambios a la Ley Orgánica del Congreso para que se amplíe el número de comisiones ordinarias aún.

mrcoronel@eleconomista.com.mx