En el sector energético mexicano hay una máxima alerta roja: las nuevas empresas nacionales e internacionales de expendios de gasolina son un eslabón vulnerable que está aumentando y puede potenciar la demanda de gasolina robada, que llega ya a ¡la estratosférica cifra de 30,000 millones de pesos!

Las nuevas gasolineras, a diferencia de la franquicia Pemex, no están sujetas a controles volumétricos y podrían caer en la tentación de comprar gasolina huachicol.

De hecho, reconoce el director general de Pemex, Carlos Treviño, que la mayoría del combustible que roban a la empresa se vende a través de las gasolineras privadas.

Hasta ahora, casi todo lo que ha hecho el gobierno federal, en coordinación interinstitucional, y la propia empresa petrolera, ha fallado en su propósito de abatir la “ordeña de combustible”.

Fiscal, la estrategia

Hoy “la pelota” está en la cancha del poder legislativo, a donde han sido enviadas sendas iniciativas de ley que buscan controlar lo que las gasolineras compran y venden y “darle dientes” al Servicio de Administración Tributaria (SAT) que encabeza Osvaldo Santín para que pueda seguir “la ruta del dinero” y castigue a quienes compran y venden gasolina robada.

Además de darle rango de gravedad a los actos de robo y sabotaje y aplicar severas multas y clausuras a expendios de gasolina que compren y vendan combustible robado.

Las reformas que vienen

Es una iniciativa de ley que promueve varias reformas penales: 1. La Ley Federal contra la Delincuencia Organizada: busca actualizar la figura de delincuencia organizada y sabotaje en el Código Penal Federal; 2. El Código Penal para ampliar el catálogo de delitos que prevén sanciones para las personas jurídicas; 3. El Código Nacional de Procedimientos Penales, para aplicar prisión preventiva oficiosa para el sabotaje de ductos; 4. La Ley Federal para Prevenir y sancionar los delitos cometidos en materia de Hidrocarburos, para prever prisión preventiva oficiosa.

Y 5. Reformas al Código fiscal de la Federación para obligar a las gasolineras a llevar controles volumétricos; comprobantes fiscales que amparen operaciones con el público en general; facultades de comprobación de controles volumétricos; la presunción de pérdidas fiscales cuando se hace con propósitos elusivos.

Además de elevadas multas y clausuras temporales, totales o parciales de las instalaciones o sistemas y la suspensión temporal del suministro, del servicio o de la actividad.

Abatir la demanda

La estrategia busca abatir el robo de gasolina, por el lado de la “demanda”. Si se castiga a quienes compran y venden, se desincentiva a quienes la roban porque tendrán menor demanda para venderla.

Resulta paradójico que en medio del acelerado proceso de apertura, el riesgo principal está entre las nuevas empresas de marcas nacionales e internacionales, sobre las cuales no existe control volumétrico de lo que compran y venden a su único proveedor hasta hoy Petróleos Mexicanos.

De acuerdo con cifras de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), que preside Guillermo García Alcocer, existen 11,832 estaciones de servicio operando en México.

De ellas la CRE tiene identificadas 2,416 (20% del total) que operan bajo 37 nuevas marcas, además de Pemex. Los cálculos del órgano regulador indican inversiones potenciales por 12,000 millones de dólares de las diferentes empresas.

La vía más efectiva para abatir la “ordeña” de combustible está atorada en el Senado de la República, aunque existe la posibilidad de que se apruebe en próximos días.

La iniciativa ya fue aprobada en comisiones, pero aguarda el proceso para ser votada en el pleno.

Hoy el delito de “ordeña de combustible” no es grave. De más de 2,000 personas que roban combustibles, sorprendidas in fraganti y presentadas ante las autoridades sólo entre 50 o 70 han entrado a la cárcel.

Y para las gasolineras, la mayor sanción que hoy pueden tener es la rescisión de sus contratos sin mayores consecuencias. Hasta ahora, Pemex ha detectado y denunciado a 100 estaciones de servicio.

Por eso es importante el fortalecimiento de la ley para enfrentar de una manera mucho más integral y con el marco legal adecuado al crimen organizado y a los delincuentes de “cuello blanco”; los dueños de gasolineras, que se han convertido en el eslabón que permite y potencia el robo de combustible. ¡A ver!

Atisbos

La noticia es que la agencia calificadora Moody’s cambió su perspectiva de las calificaciones de largo plazo de México de Negativa a Estable y confirmó las calificaciones en moneda extranjera y local en “A3”. La calificadora observa mejora marcada y sostenida en el marco institucional y un avance en las reformas estructurales que da lugar a un crecimiento sostenido y un fortalecimiento de las cuentas fiscales. Todo ello podría llevar a un aumento en la calificación aunque advierte que si se revierten las reformas y se debilita estructuralmente la política fiscal o dañan las instituciones, podría llevar a una reducción de la calificación soberana.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Aguila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foto TV.