Las autoridades financieras no cesan de reprocharle a los mexicanos el subsidio asignado por el gobierno federal a los combustibles para automotores.

Es inaceptable el tono de reproche por política de subsidiar los combustibles. Es un sacrificio fiscal, quizá, pero es política pública decidida por los mismos funcionarios que se quejan.

Al final del día están involucrados recursos obtenidos de los contribuyentes.

O sea. Del mismo cuero salen las correas.

¿Candidatos narcos?

Por enésima vez el encargado de la Fiscalía para Delitos Electorales José Luis Vargas advierte que le faltan facultades para investigar lo de su área.

Es posible; pero la PGR no ha propuesta ampliarlas.

Por eso suena sospechosa la insistencia del funcionario en alertar por la posibilidad de que el crimen organizado patrocine a candidatos en las elecciones por venir.

Quizá sabe algo. Pues que lo diga.

Los veneros del diablo

Ha fallecido el ingeniero Jorge Díaz Serrano, un hombre de una pieza.

Lo probó la entereza con que enfrentó su defenestración, resultado de los rencores y odios políticos.

Sin su experiencia y capacidad, habría sido más difícil que México pasara de importador de crudo a la séptima potencia exportadora.

Cuando se disipen las rencorosas pasiones sectarias, quizá se le haga justicia a su figura.

Notas en Remolino

Cierto, reconoce el gobierno calderonista que aún no se crean empleos de calidad, pero también lo es que no hay sueldo más bajo que el que no se recibe... La reforma política del Senado deberá ser aprobada por los diputados.

Como ya se dijo. A ver si les alcanza el tiempo. Si no, pues mala suerte... Una corriente del PRD mantiene la propuesta de utilizar las reservas internacionales para gasto de inversión pública. Primero, sería ilegal. Segundo, sería estúpido hacerlo... Uno entiende que se comió Telcel, pero, ¿qué se comió Cemex que Eduardo Pérez Mota de la Comisión Federal de Competencia se quiere lanzar sobre ellos?... El incidente del pasado domingo en la Catedral Metropolitana de la ciudad de México podría ser el síntoma de algo más serio... Si se descuida el jefe de gobierno del DF, Marcelo Ebrard, algunos colaboradores le dejarán un baldón si se hacen ilícitamente de la propiedad del emblemático edificio de Insurgentes 300...