No vemos por qué la bronca entre el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política Social (CONEVAL) a transparentar la jodida vida de más de 122 millones mexicanos, porque ninguno tiene la verdad absoluta, presentan lo que se les permite. La relativa’’ es como ellos, los peores métodos de las ONG´s o civiles con dinero de gobiernos locales o Federal.

¿A quién creemos? La gasolina subió, el gas también. Dirán los que envían iniciativas de Ley y quienes aprueban que es bueno. Fueron los legisladores de esos partidos los cuales aprobaron y ahora, mediáticamente salen a desaprobar. Deberían tener vergüenza, porque, pese a las mediciones de INEGI y CONEVAL, la realidad es simulación’’ y patente más desgarrador, lo real.

El país tiene preocupaciones y responsabilidades, son 2,500 municipios, 31 Estados y una Ciudad de México, no se puede juzgar a todos por igual, hay unos que trabajan y otros se enriquecen con respaldo de partidos políticos para juntar dinero a la siguiente elección, mientras más de 122 millones están en penurias, empresarios e industriales, no se incluye, ellos pueden con el Cero’’ o decir que sus trabajadores son jornaleros’’.

De ese total, de acuerdo al cruce de datos entre INEGI y CONEVAL, hay 55.3 millones de mexicanos jodidos’’. Esos que sostienen la Patria. De ese total 11.4 millones está sobre pobreza extrema’’, quienes cobran al mes 2,542 pesos en ciudades donde laboran y 1,614 pesos en el campo, pero aún hay más, de estas últimas cifras, cobran 1,2442 pesos en las urbes y 868 pesos al menos en las urbes.

¿Eso es justicia social? Claro que no. En unos días más saldrá una estadística que el 70% de los mexicanos, se siente más seguro’’ en su casa’’, son los jodidos’’. Saludable gustaría saber que no hay problema, la respuesta es: no se preocupen’’. Para vergüenza nacional: los rateros’’ ya no tendrán que perpetrar robos a transeúnte, cajero automático, banco o casa habitación, que está en 50% y el 60% ocurre con arma de fuego.

Hace dos meses, como reportero cubrí un evento del secretario de Desarrollo Federal (SEDESO), José Antonio Meade Kuribreña, en uno de los municipios más pobres de Yucatán, los habitantes era chaparritos con jiotes, desnutridos, caciques locales, lo más sorprendente es, no había obesos’’, hasta los perros mostraban costillas de lavadero’’, solo las perritas preñadas tenían panza.

Qué delincuente robaría a ellos. La clase media mexicana va igual. Los números del robo en la encuesta próxima, simplemente dirá que el robo a casa habitación creció en 11% y en negocio 38%, lo peor, es que se están cometiendo con violencia. Según estadísticas de los peleados’’.

Es responsabilidad sólo del presidente de la República, Enrique Peña Nieto y que tome sus vacaciones no de cinco sino de seis días. Entonces para qué ¡Carajos están los otros!

COMMODATO

¡Y va por los pobres! Miguel Ángel Mancera! ¿Le alcanzará el presupuesto para 122 millones de mexicanos, cuándo tiene solo ocho millones de capitalinos