En diferentes ocasiones el presidente Andrés Manuel López Obrador ha calificado como “leoninos” los contratos de gas natural que mantienen cuatro empresas privadas internacionales y nacionales con la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Ha dicho que la CFE paga, por la operación de 19 gasoductos, hasta ocho veces más lo contratado a cuatro empresas.

Y se ha referido a las empresas TransCanadá, Sempra Energy-lenova, Fermaca y Carso.

El jefe del Ejecutivo ha resumido en tres puntos el problema que desde su punto de vista representan los contratos de gas natural de la CFE con las empresas privadas:

1.- Dice que se tiene que pagar por esos gasoductos hasta ocho veces más lo contratado.

2.- CFE paga a las empresas y los gasoductos y no pasan a ser propiedad de la CFE; siguen siendo propiedad de la empresa que los construyó.

Y 3.- Si por alguna razón se detiene la construcción, la CFE tiene que pagar multas a la empresa.

Negociación no ha iniciado

El presidente López Obrador asegura que hay siete gasoductos privados sin funcionar y la empresa pública debe pagar a sus propietarios aunque no reciba gas. Sobre esa base, ha dicho que confía en que haya un “acuerdo” con dichas empresas, pues consideró que son muy onerosos sus servicios para el gobierno. Tener estos gasoductos parados significará un gasto en el mediano plazo de 21,000 millones de dólares.

Las acusaciones presidenciales, realizadas desde principios de este año, luego se fundamentaron con un informe elaborado por la CFE, dirigida por Manuel Bartlett.

En éste, CFE asegura que la tasa de rentabilidad de los gasoductos licitados después de la reforma energética es de 15.5%, mientras que los contratistas de Estados Unidos y Canadá obtienen por otorgar los mismos servicios una rentabilidad de 12 por ciento.

Esas son las acusaciones gubernamentales. Sin embargo, a la fecha, a pesar de que sí ha habido encuentros, las negociaciones para llegar a un acuerdo entre las partes no se han iniciado porque la CFE “todavía no está lista”, aseguran fuentes del sector privado.

La visión de los privados

Es un hecho que sobre el mismo tema, siempre existen diferentes perspectivas.

Por eso vale la pena revisar qué dicen desde el ámbito privado sobre el tema, en particular sobre el tipo de licitación y contratos que se firmaron entre las partes. Sobre las licitaciones, aseguran las compañías privadas que:

1.- Los procesos de licitación promovidos por la CFE tenían como objetivo la contratación de los servicios de transporte de gas natural por 25 años, y no fueron concebidos como contratos de obra o como concesiones en los que se confiere propiedad de los gasoductos.

2.- Las empresas que participaron en estos procesos de licitación se adhirieron a las reglas y a los contratos que la misma CFE estableció. No fueron producto de una negociación entre las partes.

3.- Dentro del proceso de licitación las empresas participantes propusieron su lista de pagos mensuales por concepto del servicio de transporte, y la CFE eligió la propuesta más competitiva. Esta información está disponible en los contratos firmados.

4.-Las tasas de rentabilidad para los gasoductos oscilan entre 9% y 11% en términos nominales, y no de 25% a 30% como lo señala la CFE. Dado que hubo competencia en las licitaciones, las tasas de los proyectos adjudicados son inferiores a las tasas reguladas y están por debajo de las de Estados Unidos y Canadá.

Y sobre los contratos señalan que:

Las características de estos contratos son comunes a nivel internacional para proyectos de infraestructura a largo plazo, pues otorgan a los licitantes la estabilidad y seguridad financiera necesarias para este tipo de inversiones a lo largo del tiempo.

Gasoductos subutilizados

Y respecto a la subutilización de los ductos, aseguran las empresas privadas que el plan de la CFE se ha cumplido parcialmente y en consecuencia:

1.- Existen conflictos sociales que, incluso concluida la construcción de los ductos, han impedido su operación por actos de sabotaje (ataques físicos al ducto que ponen en riesgo a poblaciones aledañas).

2.- Algunas de las centrales de generación de la CFE que utilizarían gas proveniente de estos sistemas no han entrado en operación conforme a la fecha establecida. Sin embargo, los ductos que surtirían el gas natural sí han concluido su construcción. Son 15 centrales de generación que CFE no ha reconvertido y/o iniciado operaciones o incluso su construcción. Cuatro plantas pendientes de conversión de combustible por gas natural que generarían ahorros considerables a la CFE: Tres centrales de ciclo combinado con un retraso en su inicio de operación, que implican la subutilización de los ductos de gas ya concluidos y/o por concluir.

Ocho centrales que tienen retrasos en construcción o que ésta no ha iniciado en ductos que están por empezar operación.

3.- La autoridad se ha retrasado en el otorgamiento de los permisos necesarios para la construcción de los gasoductos, postergando su entrada en operación.

4.- El sistema de gasoductos diseñado por CFE incluye distintas empresas para distintos tramos, por lo que en algunos casos, una empresa concluyó la construcción de un gasoducto, pero el que recibiría ese gas natural, construido por una empresa distinta, no ha sido concluido.

En resumen la realidad es que parece, de acuerdo con las razones de las empresas privadas, que la pelota está en la cancha de la CFE y no es responsabilidad de los inversionistas.

Es un tema que seguro seguirá sacando chispas. Al tiempo.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.