La próxima elección del 6 de junio será como se ha dicho la más numerosa y participativa de nuestra historia, tanto por el número de cargos a elegir, como por el número de ciudadanos que participaremos. Si bien a nivel local la elección de gobernadores en 15 estados puede ser la prioridad, a nivel nacional la elección de 500 diputados será clave para definir el rumbo del gobierno de López Obrador en los que resta del sexenio.

Actualmente el presidente, a través de los legisladores de Morena y sus aliados, tiene asegurada la mayoría calificada en la Cámara de Diputados (66% de los votos), no así en el Senado en donde sólo tiene mayoría simple (más del 51% de los votos), lo que le permite aprobar sin discutir cualquier cambio a las leyes, pero no hacer las reformas constitucionales que pretende.

Es importante quitarle a Morena la mayoría calificada en la Cámara de Diputados ya que si la lograra podría aprobar, sin que la oposición pudiera evitarlo, el nombramiento de los nuevos consejeros electorales y con ello controlar el INE para la elección de 2024.

La Cámara de Diputados tiene varias facultades exclusivas como son, entre otras, la aprobación por mayoría simple del Presupuesto de Egresos de la Federación y la Cuenta Pública, o sea decidir en qué se va a gastar y la revisión de cómo se ejerció ese gasto. En estos 3 años el presidente López Obrador, aprovechándose de esa mayoría, ha dispuesto del presupuesto como le ha dado la gana y ha reducido arbitrariamente los recursos que se canalizan a los estados de la República, al poder Judicial, a los órganos autónomos y a rubros como la salud, las medicinas, la ciencia y la cultura.

Es importante ganarle la mayoría en la Cámara de Diputados para poder reorientar el gasto hacia las prioridades nacionales, defender el federalismo y la división de poderes y lograr una vigilancia autónoma sobre la ejecución del gasto para parar la corrupción que existe en este gobierno.

No es verdad que en caso de que la oposición gane la mayoría se echarían abajo los programas sociales, por un lado, estos están garantizados en la Constitución y además porque, si bien han sido manejados en forma caprichosa y con intereses partidistas, son necesarios ante la gran pobreza que existe en el país. De ganarse la mayoría se evitaría el uso electoral y faccioso de estos programas y se lograría que beneficien a más gente.

Si Morena y sus aliados mantienen la mayoría en la Cámara de Diputados el gobierno podría llevar a cabo cualquier cambio legislativo, como sería una reforma fiscal, sin que nadie pudiera oponerse, ya que tienen actualmente esa mayoría en el Senado. La única forma por lo tanto de obligar al presidente a negociar, no solo con la oposición, sino con los sectores productivos y sociales y escuchar a la ciudadanía, es ganándole la mayoría en la Cámara y de esa forma poner un alto a los excesos que hemos visto en estos 3 años.

No se trata de bloquear al presidente en su lucha contra la corrupción, en su programa de austeridad o de parar sus programas sociales, pero sí ponerle un alto a sus caprichos y obligarlo a tomar en cuenta otras opiniones para recuperar la estabilidad política y económica que se ha perdido.

Por eso es tan importante esta elección, porque ante la concentración de poder en una persona y un partido, la única forma de recuperar el diálogo, los espacios democráticos y la unidad nacional es a través de garantizar la autonomía de la Cámara de Diputados ganándole la mayoría.

Demetrio Sodi

Político mexicano

Desde la cancha

Ciudadano interesado en las soluciones para el país y la Ciudad de México. Político mexicano, ha sido diputado federal (1988-1991), senador (2000-2006) y jefe delegacional de Miguel Hidalgo (2009-2012).

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