La producción ganadera está sujeta a factores internos y externos que, bajo el actual entorno económico, obliga a los productores a estar atentos al contexto mundial y no sólo a cuestiones pecuarias. Por ejemplo, observamos que el precio del petróleo, el del maíz, el clima, la especulación de capitales y el crecimiento económico, tienen una relación tan fuerte que resulta necesario implementar acciones para administrar el riesgo de pérdida en las empresas ganaderas.

De acuerdo con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), el inventario ganadero bovino en México es superior a los 32 millones de cabezas. Además, 66% de la superficie dedicada a la producción agropecuaria está conformada por pastos, agostaderos o monte, en donde más de 1 millón de unidades de producción realizan sus actividades.

Se han creado seguros de protección para las inversiones y medios de producción de los ganaderos para reducir el riesgo en la ganadería y mejorar el ingreso de los productores, así como para mitigar el efecto de eventos de alto impacto como los seguros catastróficos para agostaderos, el seguro de eventos de alta mortalidad, por erradicación, muerte e incluso por pérdida de producción, entre otros.

Asimismo, las herramientas de futuros y opciones de coberturas de precios para insumos como granos y oleaginosas son imprescindibles para lograr certidumbre en los costos de producción. De la misma forma, estos instrumentos financieros son útiles en la comercialización de los productos al asegurar sus precios de venta e ingreso esperado.

Por otra parte, existen herramientas organizativas que permiten establecer relaciones de confianza fortaleciéndose los canales de comercialización. Por ejemplo, la ganadería por contrato y el desarrollo de proveedores. Los créditos a tasa fija son una excelente opción para la inversión en activos productivos con el riesgo controlado, mientras que para financiamientos en moneda extranjera están las coberturas contra riesgos cambiarios.

Adicionalmente, la integración de Fondos de Garantía Líquida apoya financieramente a productores al facilitar el acceso al crédito, complementando las garantías a los intermediarios financieros, respaldando parcialmente la recuperación de los créditos y reduciendo el riesgo de pérdidas. Así, hoy en día se dispone de un amplio portafolio de herramientas que ayudan a mitigar los riesgos de esta importante actividad. El reto es promover y fortalecer su uso para coadyuvar en el desarrollo económico de las zonas rurales del país.

*Eduardo Trejo González es especialista de la Subdirección de Consultoría. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. [email protected]