El presidente Felipe Calderón se comprometió con todo para que en la elección del domingo ganara Ernesto Cordero. Hay muchas evidencias, en su momento hubo denuncias, de la presión que se hacía desde Los Pinos a militantes panistas para que votaran por el candidato del Presidente.

La cargada no resultó y ganó Josefina Vázquez Mota en la primera vuelta, con 53.9% de los votos, como indicaban todas las encuestas. La operación coordinada por Los Pinos por Cordero lo hizo pasar de 18.0%, que traía en las encuestas, a 38.9% y Santiago Creel sólo obtuvo 6.1 por ciento.

El día de la elección, en los seguidores de Vázquez Mota, pero sobre todo de Cordero, se registraron prácticas como la compra de votos, padrones rasurados, casillas zapato y acarreos. Estos hechos se concentraron en Nuevo León, Guerrero, Guanajuato, Veracruz, Hidalgo, Sonora, San Luis Potosí, Durango y Jalisco.

Desde las 5:45 de la tarde, el equipo de Vázquez Mota sabía que había ganado, pero Cordero no reconocía la derrota a pesar de las evidencias y de una llamada, poco antes de las 7 de la noche, del presidente Calderón que reconocía el triunfo de la panista. Fue después de las 7:15 que Cordero aceptó lo que era muy evidente.

A las 9 de la noche, el presidente Calderón y su esposa se hicieron presentes en la sede del partido para reconocer la victoria de Vázquez Mota y cerrar el espacio a las especulaciones.

Se tomaron la foto con los candidatos y el líder nacional del PAN. Así reconocía su derrota. Ya no se quedó a participar en el acto público en el que se hacía oficial el triunfo de la primera candidata panista a la Presidencia.

Los afiliados al PAN son 1 millón 795,000 (298,000 militantes y 1 millón 461,000 adherentes). El domingo votaron 412,303, (23%), que era lo estimado. Los sufragios para Vázquez Mota fueron 226,790; para Cordero, 156,958, y para Creel, 25,347. La mayoría de los votantes no se dejó intimidar por la estrategia de Los Pinos.

La foto donde Cordero y Creel levantan las manos de Vázquez Mota, en reconocimiento de su victoria, expresa la capacidad de los panistas para poner fin a una etapa muy desgastante y complicada. Habrá que ver si la foto tiene sustento y los corderistas se unirán a la campaña de la que ahora es oficialmente candidata de su partido.

Hay que reconocer que el PAN fue capaz de organizar una elección interna donde hubo real competencia. El PRI y el PRD no estuvieron en condición de hacerla. Ahora es el tiempo de los discursos de unidad y nadie se va a salir de ese guión, pero queda constatar si, más allá de las palabras, todas las expresiones del partido van a poder trabajar de manera coordinada.

Twitter: @RubenAguilar