Han transcurrido 15 años del derrame de 5 millones de metros cúbicos de lodos tóxicos en el torrente del río Guadiamar, en Andalucía, uno de los peores desastres ecológicos en la antiquísima actividad minera de la península ibérica.

Las actividades de minado superficial de carbón en Aznalcóllar apenas a 36 kilómetros de Sevilla terminaron por contaminar uno de los humedales más importantes de Europa, cuya limpieza requirió de una inversión superior a los 240 millones de euros y casi tres lustros de trabajos.

En ese lapso, España transcurrió por una profunda crisis económica y Grupo México, de Germán Larrea, buscó trascender el hemisferio americano. En el 2015, antes de las elecciones autonómicas, la Junta de Andalucía tramitó la reapertura de Los Frailes, cuya explotación había sido asignada a un consorcio encabezado por el gigante minero mexicano. En aquellas latitudes tuvieron conocimiento de los derrames tóxicos de la mina Buenavista del Cobre. GMéxico contestó con un dato absoluto: la Profepa los había obligado a pagar casi 200 millones de dólares en la limpieza del río Sonora.

Las consideraciones ambientales, en tiempos de crisis, pasan a segundo plano. Y el gobierno andaluz más allá de los signos partidistas sabe que en una de las regiones con más alto desempleo de toda España, la inversión de la familia Larrea es un remanso para esa población minera, en la que subsiste un millar de familiar. Y cómo no, pues Daniel Muñiz Quintanilla, vicepresidente Operativo de Americas Mining Corporation firma que aglutina a todas las minas de GMéxico ha calculado que la reapertura de la mina generará 450 puestos de trabajo.

En noviembre del 2014, el gobierno andaluz convocó a una licitación internacional a la que GMéxico concurrió, con la firma andaluza Minorbis, una empresa de Grupo Magtel, compañía tecnológica que aplica soluciones para el diseño, la construcción y el mantenimiento de proyectos en los sectores de telecomunicaciones, energía, medio ambiente, ferrocarriles y obra civil.

Así nació la compañía Minera Los Frailes, que recibió el contrato en febrero del pasado año. Al yacimiento minero de Aznalcóllar de 950 hectáreas llegaron los mineros mexicanos en noviembre pasado, para realizar tareas de adecuación y mantenimiento.

En la región de acuerdo con la información geológica disponible existen reservas y recursos probables de aproximadamente 80 millones de toneladas de sulfuros polimetálicos (cobre, plomo y zinc, además de oro y plata). Y Aznalcóllar cuenta con unos recursos por explotar más de 30 millones de toneladas de mineral complejo. El yacimiento está abierto en profundidad por lo que se estima que el recurso de sulfuros polimetálicos (cobre, plomo y zinc, además de oro y plata) pueda incrementarse significativamente.

Minera Los Frailes contempla una inversión directa superior a los 300 millones de euros y supone la puesta en marcha de un proyecto minero que durante las próximas tres décadas generará más de 1,000 empleos directos e indirectos. Los primeros cálculos indican que podría iniciar producción comercial y estar plenamente operativo antes del 2020.

Esta primera inversión de GMéxico en Europa también representa el arranque de una estrategia de compras que la empresa de Germán Larrea ha desplegado a escala global, que adquiere mayor relevancia, ahora que los commodities están castigados. Hace 10 días, la Delegación Territorial de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo anunció en Sevilla que Minera Los Frailes recibió la autorización de iniciar los trabajos de investigación y exploración en el yacimiento de Aznalcóllar, lo que acarreará una inversión superior a los 7millones de euros y la contratación de más de 100 profesionales, en lo que resta del 2016.

Para evitar un accidente, como el que propició la contaminación del río Guadiamar, la extracción del mineral no se efectuará a cielo abierto. Esto significa que la corta será transformada en una mina 100% subterránea. GMéxico empleará un método conocido como longhole stoping. Esta medida permite que más de 50% de los materiales extraídos, ya sin valor metálico, se vuelva a depositar en la mina. El 50% restante se utilizará para rellenar la corta de Aznalcóllar y la Escombrera Noroeste.

EFECTOS SECUNDARIOS

DISTANCIA. La comisionada presidenta del INEE, Sylvia Schmelkes, acudió a San Lázaro para presentar un informe sobre la educación obligatoria en México. Los números no mienten: la posibilidad de permanencia de los alumnos en la escuela disminuye conforme se avanza entre niveles educativos; la evidencia muestra que una cantidad importante de alumnos de preescolar llega a la primaria con aprendizajes insuficientes y que existen enormes brechas en los aprendizajes de los alumnos que asisten a diferentes tipos de escuelas. Así las cosas, México tendrá que hacer un enorme esfuerzo para lograr en el 2021, como está previsto, la meta de universalización de la educación media superior, donde la matriculación de jóvenes de entre 15 y 17 años crece 2.5% cada año.