Desde hoy hasta el próximo sábado, el presidente Xi Jinping tendrá su séptima presencia consecutiva en la Cumbre del G20, en Osaka, muestra de la alta importancia que concede China a este mecanismo y su firme determinación por salvaguardar el multilateralismo y mejorar la gobernanza económica global.

La economía mundial enfrenta hoy una presión bajista cada vez mayor con una creciente incertidumbre, en tanto que el unilateralismo y el proteccionismo no dejan de alterar el orden económico internacional y el sistema comercial multilateral. Siendo el principal foro de la cooperación económica, el G20 constituye la plataforma primordial donde las economías desarrolladas y las emergentes se interactúan en pie de igualdad, en aras de una mejor gobernanza económica global basada en la cooperación.

¿Cuáles serán los frutos de la cumbre de Osaka? ¿Qué señales emitirá? Las respuestas impactarán el futuro del orden económico internacional y el sistema multilateral de comercio. En mi opinión, permanece invariable tanto la tendencia de la apertura y la integración entre los diversos países, como la formación de una comunidad de intereses, responsabilidades y futuros compartidos de las naciones.

Sean cuales fueren las perspectivas hacia el futuro, luminosas u oscuras, la cooperación mutuamente beneficiosa se erige como la única alternativa acertada, resultado tanto de la ley objetiva de la economía como de la lógica histórica del desarrollo humano.

Siendo el manejo responsable del rumbo de la economía mundial una tarea que le incumbe al G20, este mecanismo, nacido justamente por la necesidad conjunta por la estabilidad financiera, ha venido jugando un papel de gran relevancia en la recuperación y el crecimiento del mundo.

Ahora que alguna potencia se empeña en desatar conflictos comerciales con el garrote arancelario, las principales economías necesitan aún más adherirse al espíritu de la apertura, la asociación, la innovación y la inclusividad para inyectar energía positiva a la economía mundial y aliviar los efectos de derrame negativos de las políticas macroeconómicas nacionales adoptadas por algunos gobiernos, con miras a instrumentar un círculo virtuoso de desarrollo conjunto.

A la expectativa de que la cumbre de Osaka continúe siendo la expresión de la cohesión y acción, es menester que las partes cumplan sus misiones y responsabilidades a fin de reforzar la unidad y la coordinación, salvaguardar conjuntamente el sistema comercial multilateral y mejorar aún más la gobernanza económica global, impulsando la economía mundial, avanzar en la órbita correcta e incentivando la confianza global en la economía y la colaboración multilateral, en pro de un crecimiento impetuoso, sostenible, equilibrado e inclusivo.

Embajador de China en Argentina.