Es correcto que la aspirante con menos votos impugne los comicios? ¿Y más cuando el segundo lugar de inmediato reconoció los resultados?

Eso hizo Ricardo Pascoe Pierce después de confirmar que había recibido 453 votos, 87 menos que el triunfador de la interna del PAN por la candidatura a Jefe Delegacional en Miguel Hidalgo. ¿Es políticamente incorrecto que el líder del PAN-DF, Juan Dueñas, haya ofrecido anular las elecciones ante las denuncias por fraude y manipulación? ¿Hubo o no hubo cochinero azul?

Ahora, a unir al PAN para lograr el siguiente reto: ganar el 1 de julio , estableció el exdirector jurídico de la delegación, quien también buscaba la candidatura con el respaldo de su jefe, Demetrio Sodi.

A pesar de ser víctimas de la misma inquina, Pascoe Pierce -exmilitante trotskista que, de ser cercanísimo colaborador de Cuauhtémoc Cárdenas, se sumó al PAN gracias al foxismo- se abstuvo de avalar las denuncias de Lía Limón, quien, al haber tildado de pandilla de cuatreros a la cúpula partidista, se ha ganado un lugar en la disidencia azul.

A la asambleísta le asiste la razón, mercadológicamente hablando. Era -por mucho- la panista mejor posicionada, según las encuestas, que además ubicaban en el extremo opuesto al ganador de la contienda, Miguel Ángel Errasti, exdirector de Desarrollo Social en la delegación y quien concitó, en la recta final, apoyos de Sodi.

Sus mayores apoyos, sin embargo, provinieron de la corriente más fundamentalista del PAN-DF, lo que en otras latitudes se conoce como El Yunque y que, a final de cuentas, cobra a Lía Limón una añeja afrenta por no haber respaldado la oposición a las leyes que permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo en la ciudad de México.

Tiempo de revancha. Hace tres años, Germán Martínez Cásarez estaba al frente de la dirigencia nacional del PAN y en su intentona por guanajuatizar al país, se valía de todos los métodos para imponer candidatos.

Con encuestas levantadas por la empresa ARCOP -de Rafael Giménez-, el jefe nacional del PAN trataba de impedir que la delegada en Miguel Hidalgo, Gabriela Cuevas, dejara su cargo para buscar una curul de la Asamblea Legislativa del DF. La cúpula blanquiazul ya había decidido que Mariana Gómez del Campo, la sobrina de Margarita Zavala, llevara las riendas de la bancada panista que lidiaría con Marcelo Ebrard. No admitirían a nadie que la opacara.

Cuevas, quien enfrentaba a los colonos de Lomas de Chapultepec por su programa de obras viales, había apostado por Pablo Reyes, entonces Director Jurídico y de Gobierno, como candidato a Jefe Delegacional. El CEN panista fincaba su plan de conquistar el DF con un caudal de votos y detectó al experredista Sodi de la Tijera como un prospecto invencible. Y pidió a la delegada que no buscara una candidatura.

De la indignación a la pedantería, Martínez Cásarez rechazó las intenciones de la funcionaria con desplante grosero: le dijo que si quería fuero, mejor buscara votos y no una plurinominal. Cuevas le tomó la palabra y salió a hacer campaña por el Distrito X. En ese reparto de candidaturas, la abogada Lía Limón obtuvo la candidatura al Distrito XIV local. Por designación, recuerdan unos, con el ánimo de minimizar las quejas. Por imposición de Gómez del Campo, recuerdan otros.

Abogada de la Ibero, con una maestría en Fletcher -la prestigiada escuela para diplomáticos-, la hija del exsecretario de Educación Pública del zedillismo incursionaría en la política electoral sin mayor experiencia que haber participado en el equipo de campaña de Felipe Calderón.

Como funcionaria federal tuvo dos etapas intensas e importantes. Al inicio del foxismo pasó por la Secretaría de la Función Pública y después ingresó al IFAI como Directora de Asuntos Internacionales, del que se retiró por problemas internos. En este sexenio, fue la fundadora del esquema de Estancias Infantiles de la Sedesol, uno de los programas más exitosos del gobierno federal.

Paradojas azules: Limón García será recordada por haberse atrevido a llamar pandilla de cuatreros a los líderes panistas del DF, quienes han cerrado filas.

La única banda de cuatreros que conozco en el PAN es la que entra por candidaturas designadas y sale calumniando cuando pierden las internas , refutó Obdulio Ávila, expresidente del PAN-DF y líder de una de las facciones hegemónicas, comprometerse a construir un proyecto de país desde una trinchera ideológica, sin condicionamientos de premios o recompensas, es ser un verdadero militante y no un oportunista .

Esas escaramuzas restaron atención a la elección de candidatos en el DF. Hubo cochineros en Cuajimalpa y Coyoacán, donde aprovecharon los padrones de beneficiarios del Programa Oportunidades.

¿Miguel Hidalgo, convertido en un bastión de El Yunque? ¿Y lo pierde el grupo que encabeza Gómez del Campo? La expresidenta del PAN-DF vivió el domingo una jornada agridulce: ganaron sus candidatos en Álvaro Obregón (Rafael Medina) y en Benito Juárez (Jorge Romero), pero no se llevó carro completo ; lo que sí logró el equipo Coyoacán , con Ezequiel Retiz, Priscila Vera, Édgar Borja y Pablo Ortiz, todos cercanos a Ávila, subsecretario de Gobernación.