Integridad, justeza del hacer

D. Bonhoff, Die Wahrheit.

Gobernar. Hacer Estado. Hacer planicies de velocidad para los singulares. Hacer lugar. Lo primero implica seguridad, exterior e interior, según los términos constitucionales. La segunda, la interior, abarca la seguridad pública. Y el concepto de seguridad en sus distintas acepciones contiene una radicalidad incuestionable: libertad de vivir y de morir. Seguridad, inmunización, cuidado, velar. 

Mientras más precisos sean los objetivos de gobierno, más estratégicas se vuelven las decisiones. Mientras más estratégicas sean las decisiones, más claros serán los objetivos de gobierno. Un proceso de ajuste y corrección sin fin.

En materia de seguridad, se comentó el jueves pasado que entre el 2013 y el 2014, las Fuerzas Armadas han de constituirse definitivamente en el escudo constitucional de las fuerzas de seguridad pública, al que se enlazan la gendarmería nacional, las policías federales y las estatales. Una etapa de profesionalización a marchas forzadas que sentaría la base de su invulnerabilidad frente a la corrupción. Fuerzas de seguridad prestigiadas y orgullosas en todos sus niveles, desde el agente de tránsito de la esquina hasta el General Secretario de Defensa. Violencia y delincuencia disminuirían en 50% en esta etapa y el país dejaría de ser ruta de paso del narcotráfico.

Entre el 2014 y el 2016, se consolidarían las instituciones de seguridad y de justicia. Mediante un poderoso sistema de inteligencia y una estrategia bien definida, continuará la neutralización de la violencia provocada por el crimen organizado, tanto la que proviene del tráfico de drogas como la de los delitos de secuestro, extorsión, homicidio y robo con violencia. En el interior, las calles quedarán libres de violencia. Hacia el exterior, se trabaja un plan conjunto de seguridad continental relativo al tráfico de drogas. México hará lo que le corresponde, lo hará bien y rápidamente. No se pagarán con más vidas de mexicanos los problemas de otros países.

Al iniciarse el tercer bienio de gobierno, 2016-2018, la actividad del narcotráfico estará bajo control, el secuestro será cosa del pasado y los otros delitos violentos serán mínimos. Este reordenamiento descansará en las fuerzas de seguridad que actualizan permanentemente su logística, sus sistemas de inteligencia y sus estrategias. Más que en otras, en materia de seguridad, el trabajo es interminable y cada día se tienen que buscar niveles de mayor calidad en ese desempeño. Pero no es cosa del otro mundo. Basta con hacer la tarea.