Tiempo sin tiempo, devenir ,

G. Ellmann, L’Impensable.

 

No hay seguridad sin fuerza. Constitucional y legalmente, se trata de fuerzas locales, federales y de acuerdo con las leyes, diferentes a las que han de someterse. El principio estratégico se completa así: no hay seguridad sin fuerzas coordinadas para alcanzar la máxima eficacia. El punto de partida es la situación actual. Ella se define a partir de un eje operativo: la participación del Ejército en el combate al narcotráfico y al crimen organizado. El diagnóstico de los resultados está disponible. Ahora bien, hacia adelante y en vista de los pasos a dar entre el 2012 y el 2014, se menciona aquí un axioma de la mayor importancia.

Axioma: las Fuerzas Armadas han de constituir la base logística de la seguridad interna del país y, considerando los actuales niveles de violencia, la seguridad pública forma parte de la integridad de la seguridad nacional. De este axioma se deducen, por lo menos, tres teoremas. Primero: las Fuerzas Armadas han de completar la organización de su base logística territorial. Si la violencia se concentra en 73 de los 2,440 municipios del país, se vuelve necesaria la instalación de campos militares con alcances logísticos sobre esos puntos.

Segundo: ha de continuar el proceso de modernización del armamento y de profesionalización técnica y en materia de inteligencia de las Fuerzas Armadas. La violencia interna provocada por el tráfico de drogas y las organizaciones delictivas sólo puede ser neutralizada por una capacidad de fuerza infinitamente superior. Si eso se puede decir y pensar. Es decir, hay que inmovilizar a los actores de la violencia, tanto por los costos que implicaría para ellos enfrentarse a las Fuerzas Armadas como por el sistema de inteligencia que los tiene ubicados con la mayor exactitud. 

Tercero: el regreso de las Fuerzas Armadas a sus cuarteles sólo podrá darse cuando ellas mismas transiten de manera permanente a un nivel operativo superior. Durante estos dos años, también se pondría en pie la gendarmería nacional y se concluiría el proceso de certificación de las policías locales y de la federal. Conclusión: se contaría con un nuevo Sistema de Seguridad Nacional. El narcotráfico tendrá que saber con claridad que México dejó de ser ruta de paso de las drogas. Secuestradores y asaltantes entenderán. Las víctimas de la violencia deberán disminuir significativamente. Resultados, no propaganda. Que la gente recupere las calles. Para eso se recibe el poder.