La higuera es uno de los pocos frutales que se adaptan a condiciones climáticas extremas, incluso se ve favorecida por las mismas.

Es decir, es un frutal que requiere de altos periodos de radiación solar para el crecimiento de los frutos. Además, necesita de horas frío al año para su óptimo desarrollo y calidad de los frutos. Asimismo, sus requerimientos de agua son mínimos y es tolerante a la salinidad y sequía. Cabe destacar que entre más se limite de agua a la planta más dulces resultarán los frutos.

De acuerdo con datos del Sistema de Información Agroalimentaria de Consulta (Siacon), la superficie plantada de higuera a nivel nacional en el 2011 fue de 1,302 hectáreas. El rendimiento promedio obtenido a nivel nacional es de 4.5 toneladas por hectárea.

En tanto, la superficie plantada de dicho frutal presenta un crecimiento de 3.0% a tasa anual durante el periodo 2002-2011.

Entidades como Morelos y Baja California Sur concentran 65.3 y 21.4% de la superficie nacional plantada, respectivamente.

En el 2011 se produjeron 3,641 toneladas, volumen que se considera pequeño en relación con la demanda potencial de los mercados internacionales, principalmente Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, países que demandan el producto en fresco o procesado. Para los productores nacionales de higo se ha identificado otro mercado para la colocación del producto: el asiático.

De acuerdo con información de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, (Sagarpa), productores de higo blanco de la zona del Valle del Vizcaíno en Baja California Sur han exportado un volumen inicial de 400 toneladas a China y Australia en este año.

El precio pagado al productor en Baja California Sur (64,338 pesos por tonelada) es superior al resto del país (11,072 pesos por tonelada en promedio) debido a que es una entidad declarada como zona libre de plagas cuarentenarias como la mosca de la fruta, por lo que les permite exportar a distintos mercados, lo anterior sin duda puede considerarse como un valor agregado.

Finalmente, otro de los aspectos favorables en la producción de este frutal es la destacada organización de los productores de higo, sobre todo en el noroeste del país, ya que les ha permitido realizar economías a escala, estandarizar producción y el desarrollo de pequeñas agroindustrias que acopian el fruto y lo transforman en mermeladas, dulces o lo elaboran en almíbar, productos que envían al mercado nacional e internacional.

Por lo anterior, este frutal puede presentar una buena oportunidad para algunas de las regiones del país, particularmente en aquellas con bajos niveles de precipitación. ?

*José Ramón Ojeda Ledesma es especialista de la Subdirección de Evaluación de Programas de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. [email protected]