Una de las principales lecciones que la pandemia del Covid nos está dejando es el poder percibir el comportamiento de gobernantes y políticos ante un reto tan complejo. Han transitado desde la insensibilidad e indiferencia hasta el cínico uso electoral del dolor, la incertidumbre y la tragedia humana. En algunos casos, el día a día puede hacerlos pasar desapercibidos, sin embargo, al ocurrir un reto tan formidable, ha salido a relucir lo reprobable del comportamiento de muchos de ellos. En contraste destacan dos gobernantes mujeres que se han caracterizado no sólo por su responsabilidad ante lo sanitario, sino que, al mismo tiempo, han demostrado conciencia y acción por el daño económico que ha generado el encierro prolongado. Me refiero a la canciller de Alemania, Angela Merkel, y la jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum.

En el primer caso es notable el comportamiento de los ciudadanos alemanes ante el virus que se originó en China, ello habla de la estructura educativa e institucional del país germano, pero también de su ya conocida disciplina, así como la confianza en el liderazgo de su líder. Para Merkel, no obstante, ha sido su programa de apoyos a las personas sin distingo de condición social, al igual que a las empresas sin importar su tamaño, lo que sobresale. Lo mismo apoyó a los gigantes Lufthansa y VW que a la empresa más pequeña de Alemania. No pensó en dividir a su país, lo unió aún más. Ese impresionante liderazgo la ha llevado a proponer y encabezar un ambicioso plan de reactivación económica en Europa lo que incluye aumentar la deuda de su país, que no reviste trascendencia, como política económica contracíclica.

En este lado del continente apreciamos una líder igualmente preparada en el área científica que se ha caracterizado por su honestidad ante la evidencia de la pandemia que contrasta con el resto de los gobernadores del país quienes, por sumisión a la Federación u oposición electoral a ésta, no han hecho nada realmente de fondo. Por el contrario, la jefa de Gobierno, si bien forma parte del mismo partido político que gobierna a nivel federal, ha sido capaz de diferenciar una estrategia sutilmente distinta, atendiendo la realidad de la ciudad más compleja del mundo. Igualmente, ha puesto en marcha un plan de reactivación económica que incluye apoyos a los empresarios como fuente principal de empleos formales al tiempo que atiende a los informales. De manera realista y sin presunción, busca recuperar 300,000 empleos en la entidad que más aporta al PIB nacional. Merkel y Sheinbaum, en sus dimensiones, destacan notablemente en este momento tan difícil para la humanidad.

Carlos Alberto Martínez

Doctor en Desarrollo Económico y Derecho

AUCTORITAS

Profesor en la Universidad Panamericana, Ibero y TEC de Monterrey. Ha trabajado en el Banco de México, la Secretaría de Hacienda, en Washington, DC y en la Presidencia de la República. Actualmente estudia el doctorado en Filosofía con investigaciones en el campo de la ética y la economía. Autor de libros en historia económica, regulación financiera y políticas públicas.

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