Se trata de un fraude que ronda los 2,000 millones de pesos, en contra de la que fuera una de las empresas paraestatales más importantes del país, un caso en el que están involucrados exfuncionarios de alto nivel.

Se trata sin duda, de uno de los fraudes más grandes de la historia, por el monto de recursos birlados.

El caso del Pemexgate fue de 1,500 millones de pesos y éste, en Ferronales, ronda los 2,000 millones de pesos.

Será uno de los golpes más espectaculares que haya dado la Secretaría de la Función Pública (SFP).

Y por las pruebas contundentes con las que cuenta, será muy difícil que los involucrados la libren fácilmente.

Hoy se develará el caso en el que la chatarra es parte del negocio fraudulento.

Los trabajos de investigación y las auditorías los comenzó a realizar la SFP en el 2007. Justo en ese momento, se construían y materializaban los procesos. La SFP tiene el caso perfectamente bien armado, aseguran fuentes relacionadas con el asunto.

Cananea, chantaje sindical

El caso de la mina Cananea es el de un absurdo y mayúsculo caso de chantaje, que en su momento fue denunciado por el secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón.

La intervención de la fuerza pública -realizada ayer- para liberar la mina de Cananea, es sin duda un factor que registraron los mercados de manera positiva, ante la potencialidad de que reinicie operaciones la mina más grande del país.

Hay que recordar que esta mina tenía una capacidad de producción de 190,000 toneladas antes de la huelga, iniciada en julio del 2007, por demandas salariales y de seguridad.

Luego, el conflicto se complicó por disputas entre la empresa y el exdirigente sindical Napoleón Gómez, quien escapó a Canadá para evitar órdenes de arresto.

Con la reanudación de actividades, podría realizarse una inversión por 3,800 millones de dólares.

Con ese monto se incrementaría la producción anual de cobre a 460,000 toneladas y 5,400 toneladas de molibdeno.

Esta derrama económica generará alrededor de 9,000 nuevos empleos durante la construcción y operación de la mina, en beneficio de la comunidad de la región.

La negativa situación que vive -hasta hoy- Cananea es producto de lo que algunos mineros provocaron, al seguir las órdenes a larga distancia de Napoleón Gómez Urrutia.

La larga huelga que protagonizaron socavó los recursos de la mina.

No hay que olvidar que Gómez Urrutia llegó a la dirigencia sindical de forma ilegal.

Nunca fue minero, para ser aceptado como líder minero, lo hizo con una carta que le firmó la empresa Peñoles para decir que trabajaba en la mina La Ciénega, al mismo tiempo que se desempeñaba como director de la Casa de Moneda en la ciudad de México.

Con Napo en la dirigencia, esa organización alcanzó una cifra récord de paros y huelgas ilegales con las que presionaba a las empresas para exigirles una compensación económica para terminar con dichos conflictos.

Existe una investigación a fondo por parte de la PGR, en la que traza la ruta del dinero que siguieron los 55 millones de dólares del fideicomiso minero y donde se han detectado diferentes cuentas bancarias en el extranjero.

Gómez Urrutia lleva cuatro años fuera de México, viviendo en la ciudad de Vancouver, Canadá (una de las más caras a nivel mundial), sin padecer, en ningún momento, lo que los trabajadores de la mina en Cananea han estado viviendo.

Gómez Urrutia manipuló el auténtico derecho de huelga desde el 30 de julio del 2007, con la intención de evadir las órdenes de aprehensión que aún pesan en su contra por el delito de administración fraudulenta de los 55 millones de dólares de un fideicomiso minero.

La excusa del sindicato para realizar y mantener la huelga fueron algunas violaciones con respecto a los temas de higiene y seguridad, a las cuales la empresa se allanó inmediatamente, comprometiendose a cumplirlas cabalmente.

Sin embargo, la respuesta del sindicato fue una rotunda negativa, argumentando que se le tenía que indemnizar a su líder con 80 millones de dólares por daño moral y retirar todas las órdenes de aprehensión en contra de él y sus seguidores.

CUENTOS VERAS

Televisa, encabezada por Emilio Azcárraga Jean y TV Azteca, de Ricardo Salinas Pliego, hicieron a un lado su rivalidad y unieron esfuerzos para lanzar la Iniciativa México, en favor de una mejor imagen y realidad del país.