“Como en Noruega o Dinamarca, de primera y gratuito” así lo prometió mi paisano el presidente Andrés Manuel hace más de un año; sin embargo, la realidad ha sido otra y hoy nuestro muy debilitado sistema de salud y la ausencia de una estrategia clara para la atención de la pandemia de Covid-19 han resultado en la muerte de más de 350,000 mexicanos por esta terrible enfermedad.

Según cifras oficiales, México sigue posicionándose como el cuarto país en número de decesos por coronavirus a nivel mundial y el tercero con la mayor tasa de letalidad, ¡acercándose a las mil muertes cada 24 horas!  Además, el porcentaje de la población que cuenta con el esquema de vacunación completo es menor al promedio mundial; en los recientes datos expuestos por la CELAC se pueden ver experiencias de países latinoamericanos como Ecuador, Uruguay y Chile que muestran que su población vacunada ya supera el 80%, cuando en México, más de la mitad de la ciudadanía sigue sin recibir ni una sola dosis y existe un rezago de más del 14% entre las vacunas que se han recibido y las que el Gobierno Federal ha aplicado.

Como tabasqueña, no puedo dejar de mencionar que mi estado ha sido de los más perjudicados. Tabasco es la tercera entidad con más casos confirmados de Covid-19 por cada 100,000 habitantes y también el tercer lugar en casos confirmados de menores de edad. Adicionalmente, la estrategia de vacunación ha sido ineficiente y rezagada, lo que ha generado aglomeraciones que ponen en peligro la integridad y la salud de mis paisanos. Por eso, como Diputada Local seguiré insistiendo en la obligatoriedad del uso de cubrebocas como nuestra primera línea de defensa, así como la implementación de un plan de vacunación para niños mayores de 12 años.

Por otro lado, es innegable la carencia generalizada en el acceso a los servicios de salud y el incremento alarmante en el gasto de las familias en atención médica. Según el Coneval, en tan sólo tres años el porcentaje de personas que sufren de este tipo de pobreza se duplicó, mientras que el gasto en atención médica creció 40 por ciento. ¿Qué significa esto? Que haber terminado con el Seguro Popular sin tener un plan para la población más vulnerable ha sido un completo fracaso y un desperdicio de nuestros impuestos.

Reconozco que aunque en la propuesta de Presupuesto de Egresos para 2022 por primera vez se ve un aumento de recursos para el sector salud (+15.2%), finalmente también se ven puntos negativos: eliminan el Fondo de Salud para el Bienestar que contaba con 66,000 millones de pesos (mmdp) para enfermedades con un alto costo como el cáncer y el VIH, no hay recursos explícitos para la vacunación, y en general, resaltan aumentos significativos en obras insignia como el Tren Maya, cuyo presupuesto aumenta en 63.2 mmdp, que están muy por encima del gasto asignado al ramo de salud, que aumenta 47 mmdp.

Amigas y amigos lectores, el aumento a los recursos en salud es efectivamente un buen primer paso, pero al no venir acompañado de una eficaz logística de vacunación, de reglas de operación para el Insabi, ni de dotación suficiente de medicamentos y personal médico, difícilmente sentiremos los beneficios.

@PerezSoraya

Soraya Pérez

Economista

Entre Números

Expresidenta de la Federación de Colegios de Economistas de la República Mexicana A.C.

Lee más de este autor