Washington, DC. En preparación de la VI Cumbre de las Américas, que tendrá lugar en Cartagena, Colombia, los próximos 14 y 15 de abril, participé el 8 de febrero en una mesa redonda invitado por la Organización de Estados Americanos (OEA), que se proponía aportar ideas sobre el fortalecimiento de la seguridad en los países miembros.

En la clausura del evento, el embajador Luis Alfonso Hoyos, representante permanente de Colombia en la OEA, planteó que en la región, como se notó en la discusión y en las intervenciones del público, existen profundas diferencias en el diagnóstico del problema y en la estrategia a seguir para hacerle frente.

A pesar de las posiciones distintas entre los integrantes de la mesa, que venían de Trinidad y Tobago, Colombia, Estados Unidos y México, se pudo llegar a 10 acuerdos que se propusieron como las conclusiones:

1 Las encuestas revelan, que en todos los países del Caribe y América Latina, los ciudadanos identifican como el mayor problema a la inseguridad.

2 La discusión debe salir del sólo ámbito de los gobiernos para enriquecerse de la inteligencia colectiva . La visión de los funcionarios públicos tiende a ser burocrática y reduccionista.

3 Debe haber un esfuerzo mayor para entender lo que realmente pasa con el problema de la seguridad en cada país y en la región como un todo.

4 Es necesario evaluar con rigor los resultados. Qué sí funciona y qué no en el combate al crimen, para, con esos elementos, reforzar o modificar la estrategia y las acciones particulares.

5Al interior de los países existe desconfianza entre las distintas agencias encargadas de la seguridad y también entre las de un país y otro.

6 En la solución del problema debe hacerse valer una visión integral, pero con mucha frecuencia domina el enfoque estrictamente militar.

7 Se debe incrementar el trabajo de inteligencia para conocer mejor dónde están los actores involucrados y poder actuar en consecuencia.

8 Debe hacerse una distinción entre la mariguana y las drogas duras. Hay que discutir en serio su legalización en los países de la región. (En esta propuesta sólo coincidieron los panelistas de Trinidad y Tobago y México.)

9 Se hace necesario revisar el paradigma que ahora se implementa en la región, para hacer frente al narcotráfico y a otras expresiones del crimen organizado.

10 Las organizaciones de la sociedad deben de ser incorporadas a la discusión y también participar en el diseño y evaluación de las políticas públicas.

De la discusión, esta mesa redonda la premisa inicial fue que la seguridad ciudadana es un bien público que elimina las amenazas de la violencia y permite la convivencia pacífica y también es sustento de la seguridad humana, aquella que garantiza la integridad personal, la inviolabilidad del domicilio, la libertad de tránsito, el disfrute del patrimonio y otros derechos.

Twitter: @RubenAguilar