Un nuevo sistema de fondos podría comenzar este año y se prevé tenga un mejor manejo de los ahorros de los trabajadores.

Frenar cualquier proceso de aplicación o perfección al sistema de Fondos Generacionales, esa fue la instrucción que, nos dicen, recibió el director de la Consar, Carlos Ramírez, en el año 2011, nada más y nada menos que de la oficina del presidente Enrique Peña Nieto.

La razón, sencilla. Se visualizaba que llegaría a la presidencia Andrés Manuel López Obrador.

Todo parece que ya no se quería trabajar en proyectos que podrían echarse para atrás por tener cimientos de otros políticos.

No obstante, los cimientos fueron reales y positivos, Abraham Everardo Vela, actual presidente de la Consar, y Bernardo González Rosas, presidente de la Amafore, no sólo continúan con este esquema de fondos generacionales, sino que van con todo para aplicarlo a la brevedad.

Aunque es cierto que cuando se trata de leyes o programas todo es perfectible, la realidad es que no se tiene que dar borrón y cuenta nueva cuando las cosas están bien. Se trata del sistema de fondos generacionales que se dice podría comenzar este mismo año, aunque de acuerdo a procesos que se tienen que adoptar, mediados del 2020 sería más viable en tiempos.

Dicho programa que ya se aplica en países como Estados Unidos, tiene un mejor manejo de los ahorros de los trabajadores, al tener una planeación más acorde a la edad y tiempo de ahorro de los empleados.

Me explico, este programa consiste en ampliar las siefores donde se invierten los ahorros de trabajadores.

En la actualidad, la autoridad hace movimientos de los ahorros de los trabajadores de acuerdo a su edad y nivel de riesgo, sin aviso, dado que es el sistema actual. A partir de los 36 años de edad bajan a una Siefore de menor riesgo, a los 46 años a otra más y así sucesivamente, hasta llegar a los 60 años a una siefore de cero riesgos.

Dicho mecanismo que opera desde hace 10 años tiene un gran problema: corta el proceso de ahorro de 40 años, a veces incluso a plazos anuales, provocando que el rendimiento sea menor.

Con el esquema de fondos generacionales, aunque también se irá cuidando el ahorro de los trabajadores, este proceso será más cuidadoso, dado que habrá una estructura vía siefore, de forma generacional.

No importará la edad del trabajador, sino la fecha en que se prevé jubilar, permitiendo estructurar una fecha y no una edad, mecanismo que aun cuando pareciera sencillo lleva toda una nueva metodología que las afores necesitaran modificar, reformular e incluso crear. No obstante, la iniciativa que se encuentra en el Congreso tiene que ver con la flexibilización del régimen, cuyo objetivo es la contribución que realicen las afores al desarrollar el mercado de capitales, al crecimiento económico, al empleo, al financiamiento de la inversión productiva del país, y al mismo tiempo tratar de abatir esta disminución de los rendimientos que tienen los trabajadores.

Banxico y contradicciones

La noticia financiera de la semana la dio la Reserva Federal de los Estados Unidos, que redujo la tasa de interés de referencia, mientras que en nuestro país, el Banco de México, bajo la gubernatura de Alejandro Díaz de León, y como ha sido habitual, va tarde para reducir las mismas.

Díaz de León ha privilegiado el beneficio de las instituciones financieras privadas, en lugar de impulsar una política monetaria en beneficio de los mexicanos.

Es evidente que a mayores tasas de interés se incrementan los ingresos de la banca privada por cobro de intereses de sus carteras de crédito y el rendimiento por sus inversiones en valores. ¿Entonces?.

Ojalá que las acciones impulsadas desde el país vecino basten para que Díaz de León privilegie el interés de la nación y no de unos cuantos.

Marielena Vega

Conductora

Salud, dinero y negocios

Socia Cofundadora, y conductora del programa de radio Salud, Dinero y amor. Programa de finanzas, negocios, economía y bienestar.