La relación del gobierno mexicano con la iniciativa privada, es una relación ambivalente. El presidente Andrés Manuel López Obrador casi al mismo tiempo que critica a los ricos en público, sostiene reuniones, con ellos, en privado. Aunque a veces asegura que con los empresarios mantiene una muy buena relación, son cada vez más frecuentes sus expresiones de reprobación y acusaciones generalizadas de corrupción, abusos y hasta conspiración.

El jefe del Ejecutivo, hay que recordarlo, se estrenó en el ejercicio del poder dando un manotazo al ordenar la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Y públicamente dijo que estaba decidido a separar al poder político del poder económico. Incluso lo puso por escrito en su informe.

Se ha confrontado con el sector privado en el ámbito energético: petrolero, gasero y eléctrico.

Y públicamente ha roto lanzas con la cúpula de cúpulas empresariales que encabeza Carlos Salazar.

Al mismo tiempo mantiene la cercanía con los hombres más ricos y poderosos de México.

En ese contexto, han llamado la atención las distintas iniciativas y propuestas de representantes del partido en el poder.

Desde las que proponían regular las comisiones bancarias, la expropiación de las afores, el control de los ahorros de los trabajadores, desde el Banco del Bienestar, y hasta la administración de sus recursos por un sindicato.

En días recientes el presidente interino de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, propuso la fiscalización de la riqueza. Propone dar facultades al Inegi para revisar el patrimonio inmobiliario y financiero de todas las personas.

De inmediato se registró la oposición por parte de todas las cámaras y gremios empresariales.

El presidente de México —como con otras iniciativas que han impactado negativamente a los mercados— se deslindó de la propuesta. De hecho rechazó que se revise el patrimonio inmobiliario y financiero de los ciudadanos y consideró que es información que debe mantenerse privada.

Sin embargo, semanas atrás anunció y emprendió una campaña de fiscalización sobre los grandes contribuyentes.

La tarea está a cargo de la jefa del SAT, Raquel Buenrostro, quien ha dicho que puede lograr obtener hasta 1.2 billones de pesos de créditos fiscales en litigio, de grandes contribuyentes.

El presidente López Obrador, en su rompimiento con el CCE, acusó en varias ocasiones que grandes contribuyentes no pagan los impuestos que les corresponden y hasta le pidió al dirigente empresarial que le ayude a convencerlos de que paguen, al entregarle una lista de contribuyentes incumplidos.

Los empresarios un día si y otro también, son desacreditados desde las conferencias matutinas.

El último ejemplo es el de los empresarios del sector de energías limpias a los que acusó de manera general de conspirar para destruir a Pemex y a la CFE.

En su momento acuso de corrupción a las empresas que participaron en las rondas petroleras y, de imponer contratos leoninos, a las empresas gaseras.

Los señalamientos contra los ricos, contra los empresarios han sido frecuentes. Pero en los hechos se ha mantenido la ruta del SAT para hacer que paguen los que deben.

Por eso llama la atención que se registren propuestas como la de Ramírez Cuéllar.

A la fecha, hay que destacarlo, el SAT tiene amplias facultades para fiscalizar y el Inegi cuenta con herramientas como la Encuesta Ingreso Gasto para hacer las evaluaciones correspondientes.

Ojalá que la propuesta de Morena sea sólo eso, una propuesta sin respaldo gubernamental.

Atisbos

PREOCUPACIÓN.- En la reunión que sostuvieron la ABM que lidera Luis Niño de Rivera y el Grupo Parlamentario del PAN, resonaron las palabras del presidente del consejo de administración y director general de Barclays México, Raúl Martínez-ostos.

Aseguró que los inversionistas extranjeros aún observan con cautela el desempeño nacional, en espera de señales claras sobre el rumbo que tomará el país.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.