¿Cómo dice la canción? Tú eres la tristeza de mis ojos, que lloran en silencio por tus... ¿deudas?

Tristeza, enojo, culpa, ansiedad, fatiga, soledad, impotencia, incredulidad e incertidumbre son algunos de los sentimientos que afectan a las personas al perder a un ser querido; a pesar de esto, deben encontrar algo de cordura en su ser para enfrentar los compromisos y obligaciones que dejó pendiente el fallecido o fallecida, tales como testamentos, pensiones, seguros y deudas, deudas y más deudas.

Existe una probabilidad alta de que, al perder a un ser querido, éste deje atrás una o más deudas; de acuerdo con el Reporte Nacional de Inclusión Financiera, publicado en el 2017 por el Consejo Nacional de Inclusión Financiera, que recoge información con una colaboración de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, a junio del 2016 existían 5,936 productos de crédito por cada 10,000 habitantes, incluyendo tarjetas de crédito, préstamos personales, créditos de nómina, hipotecarios, automotrices, de consumo, entre otros; asimismo, indica que 55% de los mexicanos utiliza estos medios para adquirir productos y cubrir sus necesidades básicas.

Lo recomendable es hacerse cargo de estas finanzas en vida, para no heredar problemas a los seres queridos, pero ¿cómo hacerlo? Es importante tener una comunicación activa y transparente con los familiares o las personas que vayan a ser beneficiarias, hacerles saber sobre las obligaciones a las que están sujetos y los procedimientos a seguir en caso de fallecimiento, como son:

  • Ayuda para gastos funerarios, ya sea con la aseguradora o con el instituto de seguridad social al cual se encuentre afiliado.
  • El ahorro para el retiro, notificándoles cuál es la afore que administra sus recursos.
  • Pensiones, con el instituto de seguridad social al cual se encuentre afiliado.
  • Notificar y cancelar con las instituciones acreedoras, tarjetas de crédito, débito, departamentales o préstamos personales; informar sobre la situación, el manejo, si es que se cuenta con seguros de vida ligados a cada uno de éstos. Es importante hacerles saber que los seguros de vida solamente cubren los montos generados hasta la fecha del fallecimiento.

En cuanto a préstamos:

  • Crédito automotriz, notificar el estatus en el que se encuentra el crédito y ejercer el seguro de vida que va ligado al contrato del mismo.
  • Crédito hipotecario mancomunado, revisar las condiciones de la póliza de seguro de vida, al fallecer uno de los mancomunados, el seguro deberá cubrir el total del bien.
  • Crédito hipotecario no mancomunado, revisar las condiciones de la póliza de seguro de vida, éste deberá cubrir la parte correspondiente al contratante de la póliza.
  • Es importante notar que, en todos estos casos, si por alguna omisión o situación anormal un acreedor se niega a indemnizar el monto de seguro de vida, existe la posibilidad de renegociar las condiciones de las deudas y es recomendable consultar con un abogado de la situación particular.

Se escucha y se lee muchas veces que es importante mantener salud en las finanzas personales, planificar, ahorrar, tener seguros médicos, seguros de vida, seguros automotrices, pero es momento de darse cuenta que también es importante planificar para tener salud financiera después de la muerte y así permitirles a los seres queridos no sufrir de más en un evento que por su naturaleza es complicado. Siempre será mejor tener un amor eterno e inolvidable y no ser recordado por razones indeseables.

El autor es senior analyst de Análisis e Información en Asset Management BBVA Bancomer.