Este fin de semana se define la Liga, Monterrey y Santos determinarán al sucesor de Tigres como el monarca del futbol mexicano. Hasta ahora, el único resultado determinado es para las marcas patrocinadoras de ambos conjuntos, que ya festejan la exposición en televisión de la que gozarán: al menos 180 minutos en todo el país.

La final de la Liga Mexicana promedia en los últimos cinco años, entre los partidos de ida y vuelta, al menos, 10 millones de telehogares en los cuales serán vistos los duelos decisivos del campeonato.

No hay duda: eso lo festejan marcas como Nike y Puma, quienes visten a Monterrey y Santos.

Las cifras indican que son 20 los puntos de rating que se generan en cada partido de la final, por lo que Televisa y Televisión Azteca también aprovecharán los beneficios de que los clubes -cuyos partidos transmiten- se disputen la Liga por los ingresos por publicidad.

Por ejemplo, marcas como Pepsi, Banamex, Bancomer, OXXO, Corona, Carta Blanca, saben que sus activaciones y la presencia por televisión de la publicidad estática o en los uniformes tendrán un impacto que se medirá en millones de telehogares.

Los datos de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) indican que en México hay 26.5 millones de telehogares. Así es que 10 millones de esta cifra elegirán ver en algún momento la final del futbol mexicano.

Las televisoras se dividen las finales

De las últimas 25 finales que se han realizado en el futbol mexicano (2000, a la fecha) TV Azteca y Televisa han compartido la final (ya sea el partido de ida o de vuelta) en 18 ocasiones. En cinco, Televisa se ha llevado los dos partidos y sólo dos la televisora del Ajusco.

Pero, desde hace ocho finales, se han repartido ambas empresas la cobertura de la final. La última ocasión que una televisora tuvo la serie completa fue en el Clausura 2008, hace cuatro años, cuando TV Azteca transmitió Cruz Azul vs Santos.

Al menos en siete de cada 10 finales, la final del futbol mexicano resulta ser negocio para ambas televisoras, no sólo por tener alguno de los partidos, sino porque eso representa más ingresos por publicidad antes, durante y después del juego.

Una final del futbol mexicano tiene una derrama aproximada de 250 millones de pesos. Tan sólo en publicidad por televisión, esta cifra asciende a uso 150 millones de pesos.

Así que a ambas empresas de telecomunicaciones podría no importarles el resultado, en realidad, es lo de menos cuando la cuenta bancaria ya tiene ingresos garantizados.

Para ver el partido hay que trabajar cinco días

Comprar un boleto para la final del futbol mexicano representa trabajar cinco salarios mínimos, cinco días de trabajo. El ticket más económico para la serie Monterrey vs Santos lo ofrece el equipo de La Comarca: 320 pesos; el de menor precio en la cancha de los Rayados es de 400.

Así pues, la Liga se disputa en la cancha, mientras en los despachos de las empresas se saca la calculadora para ver cuál es su beneficio.

Twitter: @ivanpm82