México avanza en términos de competitividad e infraestructura. De acuerdo con The Global Competitiveness Report 2016–2017, nuestro país ganó seis lugares con respecto al año pasado, al dejar atrás el sitio 57 y ubicarse en el 51 de 138 naciones. En materia de infraestructura, hoy ocupa el 57, frente al 59 del año anterior.

En el IMEF consideramos que dichos avances deben capitalizarse, ya que los proyectos de infraestructura son generadores de desarrollo económico por su capacidad de resolver a mediano y largo plazos problemas específicos del entorno nacional, es por ello que toda mejora es importante para reducir la pobreza y aumentar el crecimiento económico del país.

Dada la trascendencia de los proyectos de infraestructura en el desarrollo económico de toda nación, al IMEF le llama la atención que, tras nueve años de llevar a cabo el Foro Nacional de Infraestructura, muchos proyectos sufren recurrentes modificaciones respecto a la idea original, generándose así importantes incrementos en el monto de inversión inicial, con la consecuente repercusión social y económica de no contar con las obras y servicios en los plazos y montos contratados.

Dicha situación cobra relevancia sobre la necesidad de proyectos transexenales, además de considerar las limitaciones presupuestales que hoy enfrenta nuestro país y que propician una limitada inversión pública en infraestructura.

Cabe recordar que fue en el 2008 cuando se dio a conocer el Programa Nacional de Infraestructura, importante paso para atender el tema en tiempo de crisis. Posteriormente surgió lo que hoy se conoce como el Plan Nacional de Infraestructura (PNI) 2014-2018, el cual entre sus objetivos considera modernizar y ampliar la infraestructura existente. Bajo esta premisa, para el IMEF es oportuno y necesario seleccionar aquellos proyectos que pudieran considerarse trascendentales y urgentes, con el fin de promover su realización en los 18 meses que le restan a la administración federal actual, además de que con ello se impulsaría la actualización de dicho programa para el lapso 2018-2038, es decir, 20 años más para que trascienda los periodos sexenales.

Con estas inquietudes, es como el IMEF planeó la novena edición del Foro Nacional IMEF de Infraestructura, destacando la importancia de desarrollar proyectos ejecutivos en donde participe de manera importante la sociedad civil, representada por asociaciones, cámaras, colegios y otras instituciones.

En el IMEF vemos que la oportunidad se encuentra en utilizar el tiempo y los recursos existentes para preparar una cartera de proyectos que puedan licitarse antes de que finalice el sexenio y se establezca un esquema que asegure la ejecución de la infraestructura necesaria en el mediano plazo. Lo anterior podría ser factible mediante una eficiente liberación del derecho de vía para una pronta licitación y ejecución de los proyectos.

hoy en día, el entorno económico nacional e internacional nos orilla como país a colocar nuestros productos y servicios en otras naciones además de Estados Unidos, razón por la cual debemos fortalecer nuestras infraestructuras de transporte (puertos, carreteras, red ferroviaria, transporte aéreo) y la social, enfocada en la educación, salud y vivienda, así como los sectores energético y turismo.

En este sentido, también vemos la necesidad de desarrollar actividades que no requieran concesiones, inversiones o excesiva tramitología gubernamental y con ello permitir que las empresas directamente las lleven a cabo.

Bajo este contexto, el IMEF destaca que México cuenta con las condiciones adecuadas para impulsar la infraestructura en lo que resta del sexenio y aboga por que la sociedad civil organizada, a través de organismos profesionales y empresas, participe en la propuesta de esquemas creativos e innovadores para fortalecer las capacidades técnicas y humanas del sector público y la generación de la infraestructura que impulse el crecimiento económico del país.

*Presidente del IMEF Grupo Morelos