La de los fideicomisos era una extinción anunciada.

Primero fue una promesa de campaña. Luego se convirtió en una instrucción presidencial. Y al final se registra como una encomienda cumplida.

Con los sobados argumentos de corrupción, austeridad y atención a la emergencia sanitaria, desaparecerán 109 fideicomisos federales que concentran 68,000 millones de pesos.

Tales recursos se destinaban al apoyo de las artes, el deporte y la investigación científica, además de fondos de alivio contra desastres naturales, para la defensa de derechos humanos y otras cosas.

La paradoja es que desaparezca o inicie el proceso de extinción, del Fonden justo cuando el territorio nacional está siendo afectado por el huracán “Delta”.

Es muy relevante y preocupante la extinción de los fideicomisos, y la consecuente concentración de sus presupuestos en una bolsa cuyo destino es incierto y opaco.

Su destino final es incierto porque lo mismo se ha dicho que seguirán distribuyéndose entre sus beneficiarios originales pero de manera directa; que se utilizarán para atender la emergencia sanitaria; ó, que son parte del ejercicio de austeridad gubernamental.

Pero la preocupación es de una magnitud mayor, por la implícita imposición del Poder Ejecutivo sobre el Poder Legislativo.

En días pasados, vimos que el Poder Ejecutivo avasalló al Poder Judicial.

Y en paralelo estuvo a punto de concretarse  el cumplimiento de la orden presidencial para extinguir los fideicomisos, si no hubiera sido porque los partidos de oposición lograron “reventar” la sesión.

Sin embargo, sólo era cuestión de tiempo.

Al aprobarse la iniciativa presidencial, en sólo unos días, habremos visto el doble avasallamiento del Poder Ejecutivo sobre los poderes Judicial y Legislativo, que teóricamente tendrían que ser contrapesos del primero.

Ayer,  la Cámara de Diputados dio luz verde en lo general al dictamen para extinguir 109 fideicomisos federales.

Los legisladores de San Lázaro aprobaron el dictamen tras un proceso de votación largo y complicado con 242 votos a favor, 178 en contra y siete abstenciones.

El tema de los fideicomisos era uno de los pendientes de los legisladores en San Lázaro y se ha vuelto un tema candente en el debate público.

Los beneficiarios de estos fideicomisos temen que los recursos desaparezcan o se canalicen hacia otras áreas, como Salud, como prometió el legislador Mario Delgado Carrillo, en agosto.

Sin embargo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público que encabeza Arturo Herrera y el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) han insistido en que, aún sin fideicomisos, los recursos seguirán llegando, y de manera más veloz y transparente, porque saldrán directamente del presupuesto.

La eliminación de los más de 100 fideicomisos acelerará la entrega de recursos, aseguró Herrera Gutiérrez.

El presidente López Obrador afirma que los beneficiarios de los 109 fideicomisos que se planean eliminar seguirán recibiendo los recursos, e incluso, no tendrán que esperar ni un mes para obtenerlos.

En el listado de los fondos y fideicomisos, destaca la eliminación del Fondo para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas; el Fondo Nacional de Cooperación Internacional para el Desarrollo; el Fideicomiso para Promover el Desarrollo de Proveedores y Contratistas Nacionales de la Industria Energética; el Fondo de Desastres Naturales; el Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral; y el Fideicomiso para Promover el Acceso al Financiamiento de mipymes y Emprendedores, entre otros.

Para el gobierno lópezobradorista, todo es más transparente cuando controla y distribuye directamente los recursos.

La eliminación de los fondos y fideicomisos es grave. Pero más grave aún, es la ratificación del sometimiento del poder legislativo al Ejecutivo.

Atisbos

FMI.- El Fondo Monetario Internacional sugiere lo que dicta el sentido común: posponer la construcción de la refinería de Dos Bocas y destinar esos recursos a la reactivación económica. Lo más seguro es que no se atiende y en cambio se descalifique.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.